Algo me preocupa. Es la cantidad de gente que acude a los talleres de alfabetización e innovación del laboratorio en los que expresan la incapacidad de comunicar, de escribir algo “bien”, salir en una foto o ponerse ante una cámara.

Para estar alerta ante estas cosas… ¿Qué tipo de comentarios son sus síntomas?

  • Mejor que lo escriba Menganita, que escribe mejor que yo.
  • No quiero… ¡tengo muchas faltas!
  • ¿Qué pongo? No se me ocurre qué poner.
  • A mí me da corte. Que hable Pepito.

Reflexiones y preguntas:

  • ¿Se está educando correctamente si finalmente las personas lanzan sentimientos como éste continuamente?
  • Además de tecnofobia -el miedo y el rechazo a la tecnología como internet-, también existe la comunicafobia. Miedo y rechazo a escribir, hablar en público…
  • La obsesión por la corrección, la técnica y el purismo lingüístico puede estar influyendo en la motivación por comunicar. ¿Qué importa en situaciones como ésta el punto y coma? (¡¡Y lo dice una pedante!!)
  • ¿Los medios están cumpliendo su papel? ¿Realmente animan a las personas a participar en la comunicación o les excluyen?
  • Idea: practicar-practicar-practicar hasta perderle el miedo.
  • Idea: probar otros formatos. Si la ortografía o la misma escritura nos supone un obstáculo… ¿por qué no utilizar el vídeo o el audio? Comunicación oral al canto.
  • Que haya una periodista o alguien con don de gentes en la organización suele querer decir que a esta persona el caerá el papel de portavoz. ¿Abdica el resto del grupo en esa persona? ¿Por qué? ¿De qué manera esta persona recoge las voces del grupo? ¿Lo hace bien? ¿Intenta animar al resto para que utilicen sus propias voces? Está bien contar con alguien que sepa… ¿pero cómo democratizar la comunicación?
  • Se podría comparar lo que ocurre en este aspecto de la comunicación con lo que ha ocurrido con la democracia representativa. La gente que hace política se ha agarrado a su papel y profesionalizado. Han fomentado un lenguaje a veces tan técnico -y otras tan vacío- que han dibujado una clara brecha. La participación se reduce al voto generalmente. La comunicación igualmente se ha tecnificado y profesionalizado, rechazando la participación popular por el elitismo de la gente de éxito (muchas veces no por formación, sino por enchufe). ¿Hemos hecho de la comunicación un feudo?
  • Criticamos a los medios porque no escuchan a la población, pero cuando nos ponen un micrófono delante… ¿estamos preparadxs?, ¿lo rechazamos?, ¿cuál es nuestra reacción?