Durante todos estos años, cuando hablábamos de los medios y los criticábamos con dureza, les dábamos la espalda, tachábamos la comunicación de manipulación… ¿no estábamos a veces al mismo tiempo cerrándonos las puertas?, ¿nos centramos demasiado en el tachón y poco en la solución?
Al caer en visiones apocalípticas del poder de los medios que los manipulan o “alienan”, se redujeron las posibilidades de promover empoderamiento ciudadano desde las expectativas, aportes y demandas sociales de la población.
Fragmento del fascículo 2 titulado “Lo primero es nuestra gente” del Manual del comunicador rural descentralista.

Leave a Reply