el blog de los proyectos de Olga Berrios

Activismo

“Micromachismos”

El psiquiatra Luis Bonino los define como prácticas de dominación masculina en la vida cotidiana, que son imperceptibles y están en los límites de la evidencia.

Son microabusos y microviolencias que atentan contra la autonomía personal de la mujer convirtiéndola siempre en acusada: «Qué sabrás, calla la boca, no tienes ni idea, siempre lo exageras todo, estás loca». Tienen múltiples formas.

Una manifestación muy cotidiana de estos abusos es el uso expansivo del espacio físico. Éste se concibe como posesión masculina y se da por hecho que la mujer no lo necesita. En el hogar, por ejemplo, el varón invade con su ropa toda la casa, usa el sillón del salón para su siesta impidiendo el uso de este espacio común, monopoliza el televisor (y el mando para decidir qué se ve o qué no) u ocupa con sus piernas todo el espacio inferior de la mesa cuando se sienta a su alrededor, entre otras maniobras.

Si queremos relaciones igualitarias tenemos que acabar con el abuso en cualquiera de sus formas.

Columna de Cristina del Valle en 20 Minutos en 2005

8 Comments

  1. cecilia

    De estas cosas lo que más me alucina son los comentarios de lectores (mayoritariamente ellos) al respecto. Yo insisto, cuánto más polvo levanten estos comentarios, será porque más necesario es ese trabajo en igualdad.

  2. Comment by post author

    Olga

    Pues sí. Yo también los leí y flipé un buen rato.

  3. Sí, queda mucho por hacer aún. De hecho, estos micromachismos están tan aceptados socialmente, que siguen repitiéndose por todas partes sin que la gente sea capaz de verlos… y luego vemos comentarios como los de este artículo… en fin, un círculo vicioso.

    Un saludo!

    PD: Acabo de descubrir este blog y creo que pasaré mucho por aquí!

  4. Pues nada, Inma, ¡bienvenida!, ¡por aquí nos vemos! 🙂

  5. Antonia Tobajas

    Es muy interesante el autor que cita: el psicólogo Luis Bonino. El ‘estudio’ de Luis Bonino sobre los ‘micromachismos’ no es más que una continuación de la obra de su maestro, el psicólogo argentino, Jorge Corsi, que es, precisamente, el que acuñó el término ‘micromachismos’. Jorge Corsi y Luis Bonino llevan muchos años trabajando para “cambiar la masculinidad”, y ambos han sido puestos una y otra vez como modelo a seguir por las feministas: ellos son los representantes del ‘hombre nuevo’. Corsi ha sido llamado como ‘experto’ por las autoridades Españolas y Argentinas, en la creación de leyes como nuestra “Ley de Violencia de Género”. ¿Y en qué consiste esta ‘nueva feminidad’ que gustaría a nuestra Bibiana Aído? Para entenderla, quizás sea bueno saber que en el año 2008 unas grabaciones telefónicas realizadas por iniciativa de una juez argentina dejaron en evidencia que detrás de una red internacional de pedofilia estaba…, sí, el gran Jorge Corsi, ese modelo a seguir de lo que debería ser la nueva masculinidad.

    Pero esta noticia, desde luego, no ha sido muy difundida en España: no sea que se descubra el tipo de personas que se alimentan de nuestro Ministerio de la Igualdad, y no sea que se vea de dónde proceden los fundamentos teóricos de los “micromachismos”.

  6. Olga

    Dime una cosa… es posible separar el concepto de las acciones? es decir, el hecho de que estas personas (no conozco el caso) no sean modélicas en esto, hace que el concepto no sea interesante ni valioso?

  7. Antonia Tobajas

    Es posible “separar el concepto de las acciones” cuando no existe interrelación entre ellas. Exempli gratia: es bien sabido que Newton era muy mala persona, pero ello no resta ningún valor a su fórmula de la gravitación universal. Por el contrario, personas como Jorge Corsi o Luis Bonino, aunque se presentan como ‘expertos’ avalados por una ‘ciencia’ que pretenden tan ‘positiva’ como la física, en realidad sólo están vendiendo una determinada ideología la cual reposa, en última instancia, en una serie de apriorismos morales. Con este tipo de “expertos”, en fin, me parece que el argumento ‘ad hominem’ está más que justificado. Que el jefe de una red de pederastía haya sido considerado por las autoridades de España y Argentina como la persona más autorizada para definir lo que debe ser la “nueva masculinidad”, creo que es un buen indicio de la total falta de rigor con la que actúan los responsables políticos de estas cuestiones.

    Porque la total falta de rigor caracteriza, entre otras cosas, al concepto de “micromachismo”: si hay que hablar de micormachismo cuando en una pareja heterosexual el varón monopoliza el mando a distancia o ocupa una proporción de espacio mayor que la mujer, en aquellos casos en los que sea la mujer la que lo haga, ¿habrá que hablar de “microhembrismo”? ¿Y qué sucede en las parejas homosexuales? En lo que yo conozco hay al menos tantas mujeres como varones que acostumbran a monopolizar el mando de la tele y a acostarse en el sofá, ocupándolo por completo. Me parece probable que haya más hombres que mujeres que tengan el mal hábito de dejar su ropa tirada por la casa, pero también tengo la impresión de que en la mayoría de los hogares los metros cúbicos destinados a ropero femenino superan ampliamente a los destinados al ropero masculino. ¿Quién ocupa más lugar en las baldas del cuarto de baño?

  8. Carmen

    Pues para no generalizar tanto hay que entender el micromachismo cuando se de un abuso o desigualdad manifiesta, es decir, cuando la mujer reivindique el uso del mando y el hombre , valiéndose de su autoridad de hombre, no se lo ceda al 50%. O negocie con ella el tema. El caso es que muchas de las cosas que se hacen “se dan por bien hechas”. Los problemas comienzan cuando alguien cuestiona como se hacen las cosas y la otra parte no se aviene a negociar.

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