Recuerdo que, en la facultad, las primeras redacciones de noticias que nos salían eran desastrosas. En ocasiones, en la noticia incluíamos el proceso realizado para obtener la información: “tras contactar con… nos informó de que…” o “quisimos entrevistar a… pero nos rechazó…”.

Nos tachaban estas cosas. Con la salvedad de que, en ocasiones, la oscuridad (el que no nos den información) puede ser noticia (la falta de transparencia del Gobierno, por ejemplo, sería válida como noticia); en general nos indicaban que una información nunca debe explicar cuánto nos ha costado hacerla.

Repito: una información nunca debe explicar cuánto nos ha costado hacerla.

¿Por qué? Me lo pregunto a veces.

En clase decían que a la gente no le interesa el proceso, sino la información en sí. Que la periodista (y por tanto su proceso y su esfuerzo) tienen que quedar al margen. Que no interesan.

puerta estrellada

¡Pues a mí sí me interesan!

Imaginaos que la gente que comunica (periodistas, bloguerxs…) explicara en cada noticia cuál ha sido el proceso exacto para elaborarla: cómo se le ocurrió, por qué escogió tal titular y tal enfoque, qué fuentes rechazó y cuáles buscó.

Quizá podría parecer un esfuerzo demasiado grande. Pero podría hacerse de manera fácil y sencilla, rellenando un cuestionario.

Sería un ejercicio de transparencia informativa. Si lo hiciéramos sobre noticias que ya están publicadas, habría que confesar que la mayoría son copia-pega de agencias, de otros sitios, de aburridas ruedas de prensa. Muy pocas serían el resultado de un callejeo de los buenos.

Desde luego, y lo digo también por mí, si tuviéramos que explicar desde ahora cómo preparamos cada noticia, nos las curraríamos muchísimo más.

Pero no. Según las santísimas reglas del periodismo, no se puede revelar el truco. Si no… se pierde “la magia”.

¿Cómo he hecho este post? :D La idea se me ocurrió leyendo a Kaplún, que propone evaluar los mensajes de la comunicación educativa preguntándonos cuál ha sido el proceso en lugar de valorar sólo el resultado.

petición a @medidas para que se promueva una Ley de Acceso a información pública http://act.ly/1pn RT to sign #actly

Tras una breve reflexión de los objetivos de las memorias, apunto algunos de los contenidos que podría tener la memoria de una organización. Todo esto salió en el taller de memorias de la FCONGD.

Quiénes somos
Historia
Principios
Perfiles del voluntariado
Perfiles profesionales (cooperantes incluidxs)
Contrapartes
Biografías
Funciones del equipo
Forma jurídica
Organigrama
Ideario
Condiciones laborales (XD)
Competencias
Escalas salariales (tomaaa)
Mapas de alianzas
Qué dicen que somos (gente del barrio, por ejemplo)
Sedes

Qué hacemos
Definir qué es cooperación, voluntariado, etc
Escoger un proyecto como hilo conductor (si hay muchos y no podemos describir en profundidad todos)
Metodología
Obstáculos
Éxitos
Contextualización: por qué es necesario ese proyecto
Qué hacen otros actores sociales en este campo (gobiernos, organizaciones, etc)
Evaluación pre y post
Cómo se produce la toma de decisiones
Alguna forma de medir la participación REAL de la gente
Testimonios de las contrapartes, papel y valoración del trabajo conjunto
Actividades de socias y socios
Incidencia política realizada y sensibilización (recordemos: no convertirse en gestores, en parches)

Medios
Qué se habría necesitado y qué hemos conseguido con los recursos que finalmente hemos obtenido
Análisis sobre la adecuación de los medios
Comunicación realizada
Detallar quién ha financiado qué exactamente (¡ja!)
Coste económico, coste ecológico y coste social del proyecto
¿Hemos realizado compras justas para el proyecto?
Seguro voluntariado
No olvidar la cuantificación del valor del trabajo realizado por el voluntariado
Proceso de captación de fondos… ¿cómo fue? ¿por qué así?

Y todo esto con un lenguaje sencillo, sin aburrir.

Esto es flipar un poco, lo sé. Pero qué maldita manía tenemos de flipar poco, ¿no? Abocetemos lo ideal y luego puede que ¡incluso! el dibujo final se parezca a eso.

Justo hace unos días proponía una crítica sobre el principio de información que “evalúa” Fundación Lealtad para decir que ciertas ONG son transparentes en su comunicación.

Una compañera me pasaba este vídeo:

Podríamos lanzar algunas preguntas sobre esta campaña, completadas con el artículo Promocionarse a base de desprestigiar a otras ONG publicado en Canal Solidario:

  • La gente que participa en este vídeo, ¿se ha informado sobre cómo evalúa Lealtad a las ONG? ¿Han visto el resultado del vídeo?
  • ¿Es necesario desprestigiar la labor de otras personas y fomentar la desconfianza en el sector en general para promover la idea de que hay que informarse antes de participar?
  • ¿Por qué Lealtad se empeña en reducir la participación a la donación económica?
  • ¿El sector no piensa reaccionar de alguna manera contundente para dejar claro que los informes de Lealtad no son un sello que avale la total transparencia? (no evalúan los proyectos en terreno, por ejemplo, y se fían de los datos entregados por las organizaciones)
  • ¿Que algunas organizaciones aparezcan en el listado de Lealtad como transparentes, hace que otras no lo sean?
  • ¿Estos informes lo dicen todo? ¿Evalúa Lealtad acaso el nivel de democracia y participación en las ONG? ¿Y el trabajo en sensibilización, educación e incidencia política? ¿Habla de la calidad de los proyectos o de cómo están transformando las cosas?
  • ¿Desconfiamos tanto de empresas cuando compramos sus productos como de una ONG a la hora de participar en ella?
  • Y lo más alucinante: ¿Por qué Lealtad desactiva la opción de comentarios en este vídeo?

Cada año, la Fundación Lealtad realiza una evaluación de cada ONG basándose en 9 principios de transparencia y buenas prácticas.

Uno de esos nueve principios es el de comunicación e imagen fiel en la información.

Incluye los siguientes requisitos:

  • Las campañas de publicidad, captación de fondos e información pública reflejarán de manera fiel los objetivos y la realidad de la organización y no inducirán a error.
  • La organización indicará a priori a los potenciales donantes y colaboradores los medios y acciones por los que les informará sobre sus actividades.
  • Al menos una vez al año se informará a los donantes y colaboradores sobre las actividades de la organización.
  • Son requisitos para llevar a cabo la comunicación de forma eficiente contar con correo electrónico y página web propia en funcionamiento y actualizada al menos una vez al año.
  • La organización pondrá a disposición de quien las solicite tanto la memoria de actividades como la económica. La memoria de actividades incluirá un detalle del origen de los fondos y su destino por proyecto y actividad.

¿Qué os parecen?

Si estos son los principios, ¿cuáles podrían ser los máximos?

Os recomiendo el reportaje “Lo que se oculta a los ciudadanos” publicado hoy. Trata sobre cómo en España se pisotea continuamente nuestro derecho a la información.

Empieza así:

Los periodistas británicos saben, hasta el último penique, lo que le cuesta al erario público el uso de los coches oficiales, la compensación pagada a los sospechosos del IRA o la ubicación de las cámaras que registran la velocidad de los coches. En España, conocer las listas de espera en los hospitales es una tarea titánica y el sueldo del presentador del telediario de una televisión pública está considerado alto secreto. La diferencia entre el Reino Unido y España es una ley que regula el derecho de acceso a la información.