portada una pedagogía e la comunicaciónProbablemente no he citado suficientes veces este libro en el blog, por eso os vuelvo a animar y facilitar su lectura ya que se puede descargar en PDF.

De este libro me sorprenden dos cosas. La primera, que habla de comunicación real.

Supera a los manuales de periodismo que siguen apostando por modelos donde la gente escucha y poca gente (y con poder) habla. Propone un modelo, más allá del que actualmente se practica y que no sirve.

La segunda cosa que me sorprende es cómo lo expone. Es ameno y facilísimo de leer. Por eso os lo recomiendo. No os quedéis en el pensamiento “no me interesa, no soy periodista”; porque este libro es para todas las personas, puesto que todas comunican.

No sé si lo puedo expresar más claro… ¡LEEDLO!

P.D.: Si no os gusta leer en pantalla o imprimir, el libro está en librerías. En bibliotecas tiene la signatura 316 KAP ped.

jugando-orandoApuntes de “Una pedagogía de la comunicación” de Mario Kaplún:

  • Sin comunicación no hay educación. Sin expresión, sin audiencia interlocutora, la comunicación no se da.
  • En la escuela tradicional, la redacción sólo está destinada a la censura o corrección por parte del docente, por el hecho de ser un “deber” no puede ser un medio de expresión.
  • El alumnado tiene que escribir para ser leído: por docentes, por sus compas, su familia y el vecindario.
  • El alumnado que comprueba la utilidad de su labor siente liberarse en su interior una imperiosa necesidad de actuar, buscar y crear.
  • La pedagogía de la comunicación es una pedagogía del autoaprendizaje; pero no a partir del esquema individualista -tal como el de la educación a distancia tradicional con estudiantes confinados en su casa- sino inscrita en una concepción sustancialmente colectiva del proceso educativo.
  • Hay que estimular la gestión autónoma del alumnado en su “aprender a aprender”.
  • No es una educación si docente, sino que esta figura deja de ser el eje único del proceso educativo. Sus aportes se ubican dentro de un marco más amplio y dinámico de interacciones en el que pueda ser cada vez menos necesaria su presencia.
  • Si hacemos balance, comprobaremos que, lo que hemos aprendido en nuestra vida, son aquellas cosas que hemos tenido la oportunidad y el compromiso de transmitir a otras personas.
  • Los métodos tradicionales están repletos de respuestas esperadas y de objetivos sin sentido.
  • Así acudamos a los más modernos y sofisticados recursos tecnológicos, nuestros sistema educativo permanece cautivo del modelo hegemónico monologante.
  • El sistema educativo debe ser intergrupal más que grupal. Hay que promover la formación de varios grupos de comunicación y proveer canales para que esos grupos se intercomuniquen.
  • El conocimiento es un producto social: para elaborar los mensajes, se necesitarán múltiples fuentes alimentadoras de nuestro entorno, es decir, se necesitará un diálogo con el medio y se descubrirá ahí un cúmulo de agentes educativos latentes (el mismo vecindario). Al lanzar el mensaje, se tratará de multiplicar a lxs interlocutorxs que lo reciben y responden.
  • Generar emisores activos contribuye a la vez a formar receptores críticos. Un óptimo recursos para generar una actitud crítica respecto de los medios de comunicación consiste en propiciar que el propio alumnado practique y descubra las estrategias de manipulación.

Mario Kaplún preguntaba en “Una pedagogía de la comunicación”:

¿Qué es mejor: ofrecer una charla expositiva explicando un tema o un problema, o presentar una obra de teatro sobre ese mismo tema?

La charla es más fácil de organizar. Pero el teatro es más ameno, narra una historia, puede resultar atractivo. Pero no sólo eso: es posible que el formato de la obra de teatro “enseñe más”.

En una charla se suele dar todo explicado, las causas del problema y sus consecuencias, las conclusiones a las que debemos llegar. Una obra de teatro puede sugerir más que imponer ideas.

Generalmente, por su formato, una obra de teatro produce una mayor “decodificación activa” que una conferencia.

    Decodificación activa. Asociar y relacionar datos y hechos que van sucediéndose. Completarlos imaginando e infiriendo cosas que se han presentado antes o después. Podemos confrontar la situación con nuestra propia experiencia y sacar generalizaciones propias y conclusiones.

"dame pan y dime tonto"

Conclusiones

  • En la comunicación, no es aconsejable dar las cosas totalmente interpretadas y masticadas
  • Es mejor que las personas puedan participar en el mensaje desde el mismo momento de su decodificación: asociar situaciones, compararlas, interpretarlas, vivirlas intelectual y emocionalmente, extraer conclusiones
  • “Es mejor SUGERIR que DECIR; es más rico el símbolo que alude y que se abre a ser interpretado que el análisis ya elaborado y cristalizado”
  • “Sin esta participación, no hay proceso de conocimiento: sin ella nadie incorpora un conocimiento y lo hace suyo”

Propuestas

  • Cuidado con la ley del mínimo esfuerzo: “si el código perceptivo debe ser sencillo y facilitado, el significativo requiere ser un poco más rico y complejo”
  • En nuestros mensajes, ¿somos capaces de estimular la reflexión y la elaboración de nuevos mensajes?
  • Ideas: deja puntos suspensivos, espacios en blanco, preguntas abiertas
  • ¿De qué otras formas se puede estimular la reflexión y la elaboración de nuevos mensajes?

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Una lección de Mario Kaplún en “Una pedagogía de la comunicación”.

En una oportunidad, nuestro equipo de formación fue llamado por varias asociaciones vecinales de una ciudad industrial de Venezuela. Nos pedían apoyo técnico para mejorar los periódicos de sus asociaciones. Les preocupaba que aquellas publicaciones, hechas con tanto esfuerzo, eran poco leídas, poco eficaces; que no “conectaban” con la gente de sus barrios.

Pensaban que el fallo era causado por la mala presentación de aquellos periódicos. Lo que esperaban de nosotros, pues, eran conocimientos técnicos de diagramación, ilustración, impresión, etc., que les permitieran mejorarla.

Empezamos el diálogo preguntándoles por el objetivo de sus periódicos: para qué los hacían.

Nos respondieron que lo que más les importaba era lograr que lxs vecinxs se interesaran por acercarse a la asociación y participar en sus acciones.

“Somos estos que estamos en las juntas directivas y muy pocos más -nos dijeron-: “cuatro gatos”. La mayoría permanece ajena, indiferente. Por eso sacamos los periódicos, para que se nos conozca más y haya más vecinos que acudan a colaborar”.

Era, sin duda, una buena razón: la organización popular necesita comunicarse, darse a conocer, para promover la participación. Pero, obviamente, si los periódicos no eran leídos ni conseguían penetrar, mal podían cumplir ese trabajo de promoción. De ahí la justificada preocupación de aquellxs esforzadxs compañerxs.

Entonces, como una manera de iniciar el trabajo, les propusimos que comenzáramos analizando y evaluando juntxs los periódicos que estaban realizando. Obviando por el momento los aspectos técnicos que les inquietaban, hicimos participativamente un sencillo análisis del contenido de cuatro de ellos: se trataba simplemente de identificar el tema central y el sujeto protagonista de los artículos y noticias publicados.

Éste fue el resultado:

Concepto Porcentaje
Noticias y artículos referentes a la asociación y gestiones de la junta directiva 86 %
Referentes a problemas de la comunidad 7 %
Referentes a la vida y actividades de barrio 7 %
Entrevistas a vecinas y vecinos 0 %

También contamos las menciones. La asociación y su junta directiva aparecían mencionadas 67 veces, lo que daba un promedio de más de cuatro menciones por página. En cambio, no se encontró una mención, ni un solo nombre, de un vecino o vecina que no fuera dirigente de la asociación.

Cuando terminamos el análisis preguntamos:

- ¿Escucharían ustedes una emisora que sólo transmitiera publicidad?
- ¡No, por supuesto! – fue la previsible respuesta.
- Entonces pongámonos en lugar de lxs vecinxs, de esxs vecinxs que no son dirigentes, que no participan en la vida interna de la asociación, que ustedes caracterizan como indiferentes y que son precisamente a quienes desean llegar a interesar. Si fueran uno de esos vecinxs, ¿leerían un periódico que sólo habla de las gestiones de la asociación?

Aquel análisis les impresionó. Nunca habían caído en la cuenta de que sus periódicos eran así. Descubrieron que estaban reproduciendo sin querer el mismo esquema de comunicación vertical de los medios masivos.

Era cierto que aquellos periódicos adolecían también de defectos técnicos que podían y debían ser superados. Pero había algo más importante.

Si no “conectaban”, no era sólo por carencias técnicas, sino por su poco interés periodístico y humanos; porque únicamente planteaban problemas y cuestiones organizativas, pero no recogían la vida del barrio, la presencia de vecinxs concretxs.

Aquellos periódicos estaban hechos y pensados desde la asociación, desde lxs dirigientes; no desde lxs vecinxs.

Una lección válida para publicaciones en papel, ondas o internet de ONG. Y válida también para tantos y tantos medios masivos.

Así como existe una educación “bancaria”, existe una comunicación “bancaria”. Esta comunicación se entiende como una transmisión de información.

comunicación bancaria representada horizontalmente

Alguien que emite (E) envía un mensaje (m) a alguien que lo recibe (R):

El acto o proceso que generalmente se llama comunicación consiste en la transmisión de informaciones, ideas, emociones, habilidades, etc., mediante el empleo de signos y palabras (Bererlson y Steiner, 1964)

Quien emite es quien “sabe” emitiendo su mensaje (su artículo perio dístico, su programa de radio, su impreso, su vídeo, etc) desde su propia visión, con sus propios contenidos, al público (que lee, escucha o mira y escucha) y que “no sabe” y a quien no se le reconoce otro papel que el de receptor de información.

Su modo de comunicación es, pues, el MONÓLOGO.

Comunicación bancaria vertical real

La comunicadora o el comunicador El receptor o la receptora
Emite Recibe
Habla Escucha
Escoge el contenido de los mensajes Lo recibe como información
Es quien siempre sabe Es quien no sabe

En realidad, cuanto este modelo se propone a sí mismo como un trazado horizontal ya está “haciendo trampa”. Sería más exacto representarlo como en la gráfica contigua, puesto que es una comunicación esencialmente autoritaria y, por tanto, vertical.

Quien emite domina, es el dueño, el PROTAGONISTA de la comunicación.

Se califica a esta comunicación como unidireccional porque fluye en una sola dirección, en una única vía: de quien emite a quien recibe.

Apuntes de “Una pedagogía de la comunicación” de Mario Kaplún. Gracias, David.

Anteayer estuve en esta charla de Agustín García Matilla, profesor de la universidad de Valladolid. La organizaba Aire Comunicación en un seminario intensivo sobre educomunicación.

Tomé algunas notas:

  • Un educador tiene que ser buen comunicador y un comunicador tiene que tener vocación de educación.
  • agustín garcía matilla

  • Generalmente se desprecia la faceta educativa de la comunicación.
  • Desde la educación se mira hostilmente a los medios.
  • Desde la educomunicación queremos heredar todo lo bueno de los comunicadores como Freire, Kaplún y Vallet.
  • Con su método, Freire no pone énfasis en contenidos o resultados, sino en procesos y diálogos. Sólo hay aprendizaje si hay diálogo. El resto es un model bancario -depositar conocimiento de un sitio a otro- que renuncia a lo experimental.
  • Las audiencia no son tan pasivas, los receptores son perceptores.
  • Vallet se anticipaba. Ya no podemos abordar la educación sin el concepto del lenguaje total: de la lectoescritura a lo multimedia.
  • El docente es el mejor multimedia.
  • Funciones de la educomunicación: estudiar y divulgar lenguajes, técnicas y aprovechar personal y socialmente estos medios.
  • ¿Hacemos que las personas amen la educación desde el colegio? ¿A cuántos/as docentes de los guays recuerdas?
  • En sus clases de televisión, pide al alumnado que empiece convenciendo delante de una cámara de quién es, qué quiere y cómo va a conseguirlo. Con esto ya empieza el diálogo y la confianza.
  • La negación total a utilizar en clase recursos como el cine comercial o la televisión no ayuda a crear y construir. Es interesante utilizar estas producciones para analizar contradicciones sociales, valores vendidos, etc.
  • Reto: socializar material y experiencias educomunicativas.

Algunas ideas propias:

  • Me llama la atención algo. Podrías esperar de un seminario así que se hablara sobre cómo utilizar los medios para enseñar mejor mates, lengua o historia. ¡Qué va! El principal contenido que se mencionó fueron los valores. Hablaban el mismo lenguaje que hablamos en las ONG… ¿por qué no estamos más cerca?
  • Muy interesante la mezcla del público entre docentes y profesionales de la comunicación. Tenemos mucho en común y no nos damos cuenta.
  • Durante el debate hablé de la preocupación que me surge ante tantos casos de gente que acude a los talleres de alfabetización e innovación del laboratorio en los que expresan la incapacidad de comunicar, de escribir algo “bien”, salir en una foto o ponerse ante una cámara.
  • Miramos a los medios de muchas maneras. A veces los criticamos. A veces lxs profesionales de los medios se retratan como héroes.