• Lo que estropea el diálogo y la tolerancia es la manipulación
  • Siempre hemos sido manipulados, fundamentalmente, permítanme que sea brutal, pero es así como yo lo veo, por las religiones
  • Cuando la ciudadanía no interviene, cuando no podemos hablar de nuestras ideas tranquilamente, cuando hay una verdad aplastante que no nos piden ni siquiera que entendamos sino que sólo aceptemos, realmente estamos ante el fundamentalismo cristiano, el fundamentalismo judío, el fundamentalismo musulmán
  • Todo debe pasar por nuestro entendimiento para que se establezca un debate interno, una confrontación
  • Creo que si acabamos aceptando lo que nos dicen los nuestros, simplemente por obediencia, estamos en falso
  • La prensa libre y la libertad de expresión dependen no solamente de las leyes, sino de todos nosotros. Tenemos que cumplirlas con convencimiento
  • El debate es la única forma de solidaridad que tenemos

Ideas de Rosa Regás durante un Seminario de Periodismo Solidario en 2001

Opinión pública

Con la inestimable ayuda de Eva.

Manipular o sesgar la información es la tendencia (real o supuesta) a presentar determinadas noticias de forma poco equilibrada.

Esa manipulación puede favorecer -por ejemplo- a determinados grupos étnicos, empresas, clases sociales o ideologías.

Algunas formas de manipular a las que podemos estar atentas son:

  • Mentir. La mentira puede corresponder a toda una noticia o sólo a algunos datos de una información.
  • Omitir la verdad. Ocultar parte o toda la información.
  • Distraer. Centrar la atención en unos asuntos restando importancia a otros.
  • Provocar problemas para ofrecer soluciones. Por ejemplo: promover la violencia para luego dictar leyes de seguridad que recortan los derechos.
  • Transformar lo anormal en habitual. Si unas condiciones injustas de trabajo o una situación de violencia entre pueblos como el palestino y el israelí se sostienen durante años, el público acaba equiparando lo habitual con lo normal.
  • Diferir las consecuencias. Presentar un hecho como duro pero necesario. Por ejemplo para imponer la paz en un país es necesaria una guerra.
  • Atacar a las emociones antes que a la reflexión. No utilizar argumentos racionales, sino provocar miedos, temores o deseos en el público.
  • Mantener al público en la ignorancia. Por ejemplo: no explicando de qué manera funcionan y se financian los medios, qué influencias tienen las y los políticos o utilizando un lenguaje demasiado técnico para sobre la economía o las leyes.
  • Promover la mediocridad. Aceptar como bien vistas la falta de cultura y las actitudes pasivas como el apolitismo.
  • Provocar culpabilidad. Hacer que el público se sienta culpable de la situación para evitar que se rebele.
  • Dirigirse al público como personas de corta edad. Es probable que si nos dirigimos a una persona adulta con un mensaje pensado para alguien de 8 años, ésta tenga una reacción similar a alguien de esta edad.

Fuente: estrategias de manipulación.