Juntando palabras. Asumiendo las coces. Presumir de fea. Donar, dedal, drenar, desear. La quinta es justo la única. Ella en entre hacia hasta para por. Según Gabriela. Toca, practica, frase, armadura. Cielo estupendo, salvaje, fresco. El cielo enojado, travieso, tierno. Dos charcos juegan, la vaca los pisa y se reproducen, tienen hijos. No hay sillas para galgas. No hay coderas para cobras. Condena, concatena, condona, con señora. ¡Acción! Robar panderetas. Secuestrar suegras. La rebelión de los rizos. El conjunto asesino. El sexo del cerezo. Alcohol sin diciembre. Miente el puente. Conjura de estropajos. Kilómetros de labios.

Adelante. Firmar la furia. Encontrarla sapo. Saborear el rayo. Cuando el hombre desconoce. La mujer parpadea. Subir la bajada sin escatimar calcetines. Cazar la casa. Enamorarla morada. Casi no siempre estornuda. Salmorejo creciente, luna menguante, agua decente. Iniciar la cúspide, tenerte vértice. Sale, sale, sale y vale. Usted. Buenos días. Su billete. Saliva culebrea. ¡Éste! A buen árbol se anima. Asomarse en sí bemol. Tortura cotidiana, chismes en el corredor. La savia que suena a Susana. La amante inglesa, la menta escocesa. La sal aplaude, el público arde, la vecina se agita. Manifestación de hojas, huelga de esquinas. La media se sonroja. El carnaval se aproxima. Zumo de voces. Orangután a las once. Fin de tijeras. Y las pinzas se esconden.

La mirada del perro. El gel y el amor. Un piano que duerme. La sombra azul. Anillar esa serpiente. Diletante, el todo diletante. Asombrarse del peligro y de la prisa. Una sombra asombrada. Conocer el desquicio. Remar palabras. Estudiarse en cangrejo. Armarla flaca. Encauzar la causa americana. Rebelarse contra el ascensor. Interrumpir la emisión. Interrumpir la omisión. Farsear y fomentar. Acariciar, recaudar, impostar la voz. Analizar la sumisión restringida de un autobús. Acuñar. Muy fuerte. Acuñar muy-muy fuerte. Tocar, palpar, localizar, ensamblar. El susto. Torear con ovarios. Pivote cojo. Cascarla cuando la luz de la luna. Diñarla azul. Correr estúpidamente sin desayunar. Cocinar té con piedras encima de este tejado. Tapiar la uña. Hojear el papel higiénico en busca de alguna noticia positiva. Releer el bote de champú. Palpar el pulpo. Concursar la piel.

A veces me da por juntar palabras sin sentido sólo porque suenan bien.