Una escena de “Princesas” que me encanta.

De la peli “Elena Undone”. La vi ayer en el Festival Lesgaicinemad.

Toki wo kakeru shoujo, “La chica que saltaba el tiempo”, es una de las películas más divertidas y maravillosas que he visto últimamente. De hecho, la he visto ya 3 ó 4 veces del entusiasmo.

Aquí un AMV, cuidado que tiene muchas escenas con “pistas”

Tiene una animación espectacular, y así son también la banda sonora y el diseño de personajes. Ha ganado varios premios nacionales e internacionales.

Su explicación tiene que esté tan lograda porque en ella ha trabajado gente relacionada con Evangelion (en el diseño de personajes), Mononoke Hime (en la dirección artística), Death Note, etc. Por no hablar del fantástico trabajo en el doblaje de la protagonista.

Por cierto, es una adaptación de una novela clásica japonesa.

Nubes, saltos, bicicletas, buen humor, extraterrestres, chicas enérgicas… tiene todos los elementos que valoro en una historia  jajajaja. Se vale de los saltos en el tiempo, un recurso habitual en la literatura y en el cine, para hablar de otra cosa: la indecisión, la indefinición personal y el peligro de no decir las cosas a tiempo.

Aquí parte de la banda sonora, la canción del final, para que la disfrutéis un ratito

cartel de la peli de robin hood dibujado a mano

Me flipa que se conserve esta costumbre. Aquí tenéis uno de la peli de Robin Hood protagonizada por Gladiator jajajaa … Está en los cines Paz :)

cammermeyerAyer estuvimos viendo la peli “Expediente Cammenmeyer” (Serving in silence). Cuenta la historia real de Margarethe Cammermeyer, una noruega que ingresó en el ejército de Estados Unidos.

En este ejércido existe la famosa regla “don’t ask, don’t tell”, que prohíbe preguntar o hablar sobre la homosexualidad.

Cammermeyer llegó a un alto cargo del ejército y, en 1989, durante un interrogatorio para ascender a otro cargo, admitió ser lesbiana.

Evidentemente, no sólo no ascendió, sino que el ejército la expulsó de sus filas. La señora -tenía 46 años entonces- no se rindió y denunció al ejército por esta regla basada en prejuicios, sosteniendo que es inconstitucional.

En 1994, el juez Thomas Zilly falló a su favor y estableció que prohibir a las y los homosexuales servir en el ejército era inconstitucional. Ella volvió a la Guardia Nacional y allí sirvió hasta su retiro en 1997.

En 1995, Glenn Clouse protagonizó una película en la que se relataba la historia de Cammermeyer. Os he dejado la escena más chula: cuando su retrógrado padre le dice “no lo entienden, vives una vida normal”.

Actualmente, Cammermeyer tiene 67 años y es activista pro derechos LGTB.

La norma Don’t ask, don’t tell… sigue vigente hoy en día.

Ayer pensaba escribir aquí sobre varias cosas.

Una iba sobre las etiquetas que nos ponen en el trabajo, en la vida. ¿A qué venía? Me da la sensación de que al equipo de la Plataforma (entre otras cosas), se nos ha puesto la etiqueta de jóvenes, mujeres, inexpertas. Además, así, generalizando.

Pensé que era algo aburrido. Quizá mejor hacer un artículo sobre cómo machacar ideas así. Pero no se me ocurre más cosa que haciendo el trabajo seriamente.

Así que -en lugar de escribirlo- me fui a dar una vuelta en bici.

atardecer en carabanchel

También pensaba en escribir sobre la película “Criaturas celestiales”. Sobre el contraste entre lo que esperaba (una relato muy imaginativo con un final difícil) y lo que encontré: una historia real para revolver el estómago con un final terrible.

Quizá hubiera sido un buen momento para publicar otro artículo sobre lo que aún necesitamos avanzar en el respeto de los derechos de las mujeres lesbianas, y de lo LGTBQ en general.

Pero en lugar de eso, me fui a ver el atardecer.

atardecer en carabanchel

Podría haber denunciado las actitudes autoritarias en las organizaciones que promueven la participación. Haber hablado un poco más del trabajo, de cómo nos va saliendo cosas y otras nos cuesta más sacar.

Podría haber reflexionado sobre el conformismo con respecto al propio trabajo. Sobre la percepción que tenemos del trabajo ajeno y del propio.

Para entresacar algo de lo que aprender, podría haber apuntado eso de no centrarse en criticar de dónde viene todo lo que no nos gusta, sino en pensar cómo cambiarlo. Proponer, argumentar, negociar.

Sin embargo, en lugar de escribir eso, sentí mayor necesidad de buscar imágenes. Echar fotos.

señor banco y señor olivo