Ayer estuve en La Tabacalera, el centro autogestionado por gente del barrio y cedido por el Gobierno, en el festival de arte Crítica Urbana. Os pongo unas fotos del festival y de la decoración del mismo centro.
Una de las ladies fue el otro día a una exposición de otro centro. En la actividad propuesta, tenían que elegir su cuadro favorito y explicar por qué les gustaba. La muestra es obra de la artista Rosa Irene Monsivaís.
En el centro confiesan que tenían miedo. No sabrían cómo reaccionarían porque en la exposición había desnudos. Pero aún así se lanzaron.
Nuestra lady escogió precisamente un cuadro de un pecho, una teta. “Me gusta porque es tierno”. “Es algo muy bello que solemos esconder”. “Además, no lo pensamos, pero las mujeres damos dos veces la vida: una cuando damos a luz y la otra cuando damos el pecho”. “Yo lo titularía intimidad”.
El arte del pasado está siendo mitificado* porque una minoría privilegiada se esfuerza por inventar una historia que justifique retrospectivamente el papel de las clases dirigentes, cuando tal justificación no tiene sentido en términos modernos.
Como las obras de arte son reproducibles, teóricamente cualquiera puede usarlas. Sin embargo, la mayor parte de las reproducciones (…) se siguen utilizando para crear la ilusión de que nada ha cambiado, de que el arte, intacta su autoridad única, justifica otras formas de autoridad, de que el arte hace que la desigualdad parezca noble y las jerarquías conmovedoras.
“Modos de ver”, John Berger.
* = No sé si exactamente es mistificado o mitificado.
Algunas de las obras expuestas en el museo de arte moderno Tate Modern de Londres son realizadas por las mismas personas que la visitan.
Si todo puede ser arte, ¿puedo ser yo arte?
La Tate es el primer museo que me ha asustado.
El arte es justo para todo el mundo.
Me gusta el de las oveja-nubes titulado “art”. Una lleva boina.
Dos chimeneas. Una tira humo y otra… algo diferente en espiral.
Curiosamente… estas obras son las únicas que pude ver. XD
Dora corriendo a la sección de productos rebajados (y apunto de caducar) de la tienda.
Me tomo un café así de grande.
FORMAS DE PENSAR EN (Y CONTAR) EL ARTE
Contándoselo a un niño.
Contándolo como una niña.
Inventando una historia.
Inventándote la historia del cuadro.
Voy a pasear frente al museo con un paraguas arriba…
… por si a alguien le da por seguirme.
Tengo dos alas pequeñitas. Si me crecen poco más, seré el espíritu santo.















































































