Ya comenté por encima que últimamente en Chandra estamos realizando consultorías a entidades públicas, empresas y ONG para montar proyectos con causa en internet.
Mucha gente viene con una idea muy clara en la cabeza y solicitar y empeñarse en que hay que programar desde cero cada proyecto. Parece que una programación propia da como prestigio, ¿no?
En internet existen muchas herramientas -como los CMS- que posibilitan la creación de portales web, tiendas virtuales o intranets a muy bajo coste. Se trata de herramientas ya “prefabricadas”: hay que instalarlas, configurarlas y darles una pintada.
El coste no es igual a cero, pero se reduce mucho. ¿Lo malo? Hay que adaptarse a ellas y cuanto más personalices más tiempo y mayor inversión hay que realizar.
Aún así estoy convencida de que -si supiéramos pasar de nuestras propias cabezonerías, que en muchos casos a eso se reducen las peticiones funcionales y estéticas que se realizan en un desarrollo- no haría falta apenas programar desde cero.
Por otro lado, está la alternativa de programar desde lo construido. ¡Sí! Si elegimos software libre y estudiamos una herramienta, podemos utilizarla como base y luego programar desde lo hecho para adaptarla a nuestras necesidades. Incluso -si nos mola la idea- luego podemos redistribuir esa nueva versión para que otras personas puedan beneficiarse del trabajo.
Precisamente en estos ámbitos se utiliza mucho la palabra “plugin“, que viene a ser una aplicación complemento para una herramienta base. Pongamos que tú tienes una herramienta base que te ayuda a publicar un blog, pero además quieres que toda la gente que deje comentarios en él pueda recibir un mensaje si alguien contesta a sus comentarios.
Alguien ha tenido esa idea, ha desarrollado ese complemento y puedes instalarlo en una parte de tu blog para complementarlo. Como éste ejemplo existen muchos más.
Puedes además contribuir no sólo programando, sino traduciendo las versiones y los complementos para acercarlos a más personas.
Cuando pienso en esto me acuerdo de un señor apellidado Barahona -muy ducho él en eso del software libre- que compara la informática con la plastilina: puedes hacer lo que quieras con ella.
En fin… lo de la programación desde cero viene a ser similar a reinventar la rueda… significa duplicar esfuerzos que otras personas ya hicieron. Pregúntate… ¿hay que programar esto desde cero?, ¿me puede servir una herramienta que ya existe?