Ayer celebramos la Asamblea 2009 de la Plataforma. Anteayer un encuentro de entidades y plataformas.

Me comentaba una compañera de una organización que hubiera querido expresar su opinión. Pero se había callado.

No creo que pueda decir que las ideas que comente son las de Fulanita Pascual, no las de la Organización Pascualita. Lo malo es que, cuando abra la boca, estaré representando a toda la gente de mi organización. Es lo que acabará pensando y utilizando la gente. Y -sin embargo- las ideas que quería comentar son las mías propias.

¿Es posible que no podamos distinguir entre una opinión personal y una institucional? ¿O es que hay quienes se envenenan tanto ante otras formas de pensar que utilizan este recurso del “tú representas, tú no opinas” para acallarlas? ¿No estamos echando a perder demasiadas ideas interesantes por esto? ¿Cómo contrarrestarlo?

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Abortar la participación por miedo a la mala participación

Estoy contenta. La gente parece que está convencida y animada con los cambios que -desde la Plataforma- hemos hecho en comunicación. Se habla de lo colaborativo, de la web 2.0. Se presume.

Estoy contrariada. La misma gente que se alegra de los cambios, apenas participa. Con la cantidad de gente que representamos, y aunque nos llegan comentarios y aportaciones, el volumen podría ser mucho más nutrido, el intercambio mucho más valioso.

¿Presumimos de la apariencia participativa? ¿De la posibilidad participativa?

Echo en falta que la misma gente que abandera el discursete de la participación y anima a la gente a dedicar su tiempo al voluntariado… dé ejemplo de su saber participar.

Y es que muchas veces en las organizaciones se espera la participación externa en los canales propios, mientras que las mismas organizaciones no se aplican sus propios consejos y discursos.

Los foros, los grupos o comunidades, las páginas wiki y algunas bitácoras tienen como función hacer que el grupo contribuya e intercambie ideas.

Toda iniciativa de comunicación grupal debe tener, al menos, un moderador, administrador o dinamizador -llamadlo como queráis- que suele ser el que lanza la iniciativa o que es el responsable de ella. Su función no termina con la creación e invitación al resto a participar.

El moderador será el responsable de hacer el seguimiento del foro, de moderar cuando haga falta, de incluir mensajes que animen, recuerden o faciliten la participación de los demás miembros, o de cerrarlo cuando ya se haya conseguido el objetivo o incluso, si no ha conseguido que funcione. Importante: no desesperar. “Educar” a la gente en la participación a través de Internet es un proceso que necesita tiempo. Es muy posible que los primeros intentos fracasen, pero ¡seguid intentándolo! Llega un momento en que la gente está preparada para lanzarse de cabeza al agua.

¿Cómo hacer que los miembros participen? Algunas pistas:

  • Dedicar la herramienta a un objetivo definido y preciso. A veces abrimos un foro general para que la gente -simplemente- participe. Lo ideal es que indiquemos para qué sirve la herramienta.

IDEA. Dedicar un grupo para coordinar las salidas de los voluntarios, abrir un wiki, intercambiar ideas para elaborar un documento de formación en temas de discapacidad, crear un foro para discutir la evolución de un proyecto o las noticias de actualidad relacionadas con nuestro trabajo, etcétera.

  • Conseguir una herramienta sencilla. Los/las usuarios/as de Internet nos cansamos si tenemos que seguir muchos pasos para participar en un lugar, busca aquella herramienta de más fácil manejo si deseas que la comunicación fluya.
  • Formar a los usuarios/as. En muchas ocasiones los lectores y lectoras no participan porque no saben cómo hacerlo… aunque sea muy sencillo utilizar cierta herramienta. Reúnelos y enséñales a utilizarla aunque sea simplemente para que se den cuenta de lo fácil que es hacerlo.
  • Identificar a nodos activos. Muchas veces entre nuestros compañeros y compañeras hay personas que son más dinámicas. Localízalas y encárgales una función dentro de esa herramienta. A veces incluso están esperando que alguien les dé una función para sentirse útiles dentro de la organización.

IDEA: En el chat de Canal Solidario a veces se conectaban usuarios malintencionados que no dejaban charlar tranquilamente al resto. Varios usuarios se quejaron, pero los redactores no podían ejercer un control por falta de tiempo. Así, los usuarios/as se propusieron como voluntarios/as para hacerlo ellos/as mismos/as y se repartieron franjas horarias para velar por el chat.

  • Humanizar la herramienta. Internet suele parecernos frío. Utiliza un lenguaje cordial para que los usuarios se sientan más cercanos y no limites nunca la actividad sólo a la utilización de las herramientas de Internet. Realizad encuentros presenciales.
  • Visibilizar los resultados. Utilizar una herramienta y no ser consciente de lo que se está logrando con ella puede desmotivar. Apunta de vez en cuando qué se ha logrado con ella.

IDEA. A través del foro de Haces Falta se conocieron unos voluntarios y decidieron emprender un proyecto en Calcuta. Es un ejemplo impresionante, pero cualquier resultado o logro puede animar al usuario.

Ayer, en el taller de web 2.0 y cultura de la participación que dinamicé en Barcelona con la FCONGD, salió una idea habitual: en la Wikipedia hay malas contribuciones y “no hay nadie” que se responsabilice por ellas, que vigile eso.

Cosas sobre esto:

  • Todas y todos somos responsables en un proyecto así -y en el mundo en general- de responder ante una mala contribución. La Wikipedia en este sentido es una metáfora del mundo. ¿Por qué esperar a que haya un organismo o institución que vigile? ¿Por qué no participar, opinar y transformar cada persona?
  • Cuando me comentan este tipo de cosas me da la sensación de que abortamos la participación por miedo a las malas participaciones. Lo que propongo es que dejemos que aparezcan y las rebatamos tranquilamente. Esa es la verdadera participación: que salgan las cosas que piensa realmente la gente. Que contestemos y hablemos sin escandalizarnos continuamente. Esto educa a ambas partes. Esto requiere tiempo, esfuerzo y muchísima paciencia.

La expresión de “no hay nadie que vigile/controle la Wikipedia” me llama la atención. Quizá está relacionado con la forma de pensar la participación que tenemos, esos esquemas que nos limitan.

¿No hay nadie para mejorarla? ¡Pero si estamos todas y todos!

En el curro estamos preparando una jornada que -por el contenido- podría resultar bien aburrida. Pero, a una compa se le ha ocurrido que no debemos permitir que la gente acuda con sus diapositivas y su discurso aprendido. Tendrán que responder a preguntas (críticas, pero también constructivas) que preparemos y que envíen anteriormente las y los asistentes.

Porque en realidad el contenido no es aburrido… lo que lo hace aburrido es no mojarse, no ser autocrítico/a, ser tan insoportablemente correcto/a que no acabes contando realmente nada.

Sólo quería compartir esta idea. No permitamos presentaciones públicas aburridas. Mandemos algunas preguntitas de orientación, a ver cómo cada cual sale del aprieto. Quizá incluso le hagamos un favor a quienes llevan repitiendo años lo mismo.

Algo que habitualmente ocurre con las web de las ONG es que no pensamos en su sostenibilidad en el tiempo. En cosas como… ¿qué pasará si mi prima/o se harta y no quiere más web?

Participar en la creación y los contenidos del sitio hasta cierto punto nos asegura que sabremos cómo acceder a nuestros sitios y cuentas. Podremos mantener el espacio si la persona contratada, la empresa contratada, alguien de la familia o la persona voluntaria que la lleva… deja de hacer ese trabajo.