Durante la entrevista online, una persona nos preguntó lo siguiente:

Hola, tenéis recomendaciones especiales para organizaciones que trabajan con colectivos en exclusión (comunidad gitana, inmigrantes,…) que suelen ser más reacios a hacer uso de las tecnologias, para que fomenten también su uso entre sus beneficiarios? GRACIAS

Esto me dejó preguntándome lo siguiente: ¿Hay colectivos que por su naturaleza son reacios a utilizar las TIC?

No conozco tanto el colectivo gitano, pero pienso que migrantes (y gente con discapacidad o el colectivo LGTB) no son precisamente grupos de población sumidos en la brecha digital.

Lo estuvimos discutiendo -sin ningún estudio ni dato por detrás- y nuestra sensación es que, precisamente debido a la exclusión, estas herramientas constituyen para mucha gente un espacio de potencial impresionante y esa necesidad ha hecho que muchas personas excluidas se pongan más al día que incluso otras que no consideraríamos como excluidas.

Sí que hay colectivos que sufren mayor brecha digital (las mujeres con respecto a los hombres, aunque esto esté cambiando, y las personas mayores debido a la falta de oportunidades de formación), pero no creo que se pueda decir que son “reacios” por su naturaleza, sino que se les excluye.

Es algo externo, aunque luego haya casos en los que -individualmente- también se autoexcluyan. Pero esto ya no está relacionado con el hecho de ser mujer o mayor.

P.D.: ¡Ya sé! La clase política podría ser un colectivo reacio a las TIC… XD

Esta es una de las preguntas habituales que nos hace la gente que usa los proyectos de Chandra.

Por ejemplo: alguien publica una consulta en Soluciones ONG, un servicio gratuito de consultoría en el que gente de asociaciones asesora voluntariamente a otras personas. Resuelven consultas sobre cómo constituir una ONG, buscar fondos, gestionar voluntariado o justificar gastos.

Esas consultas son públicas. Todo el mundo puede verlas para aprender de las dudas del resto y de las respuestas que da la gente. De hecho está guay porque se permite más de una respuesta y porque con esta visibilidad se comparte el conocimiento generado.

El caso es que de vez en cuando llama alguien preguntando “¿Por qué salgo en Google?”. Se refiere a que, al publicar la consulta, esta se ve en el portal, pero también en los resultados del buscador. De manera que es aún más visible.

Esto nos da una idea de la escasa idea que mucha gente tiene sobre cómo funciona internet y hacia dónde van sus datos. También me sorprende que nos pidan que borremos tal o cual participación suya cuando realmente el contenido no revela ningún dato sensible. Aunque está claro que esto ya es decisión de cada cual, me aburre este histerismo.

Y ya cuando nos piden que borremos ya de ya tal cosa de Google… a ver cómo te explico…

Hay algo que fastidia bastante de este proyecto del Laboratorio y -en general- de la formación en TIC para ONG.

La mayoría de la gente con la que te encuentras en el sector apenas tiene idea sobre las herramientas de internet. Yo me flipo pensando en comentar artículos sobre Twitter (u otras herramientas más o menos nuevas) en un taller y en dos segundos vuelvo en mí y me digo: “¡pero si a veces nos llega gente sin cuenta de correo!”.

He estado a punto de cerrar el artículo cabizbaja pensando que falta mucho para que este tipo de artículos sean útiles en los talleres. Son demasiado avanzados.

Pero ¡no!… no podemos caer en no investigar más sólo porque las cosas vayan más lentas en este sector. ¿Verdad? Hala… a seguir recopilando material!!

Cosas que me cuentan. Alguien cobra a una ONG local mil eurones al mes por actualizarle la web con un sistema de gestión de contenidos. Estas personas le envían los contenidos y esta persona los publica. Quizá si tuvieran alguna idea sobre lo fáciles que son estos sistemas, si tuvieran la formación… se evitarían esto que yo calicaría como estafa. En fin… la ley del mercado, ¿no?

En los talleres suelo comentar esto. La formación para superar la brecha digital es fundamental. Aunque no seas finalmente quien ponga el proyecto en marcha, te puede servir para ahorrarte una pasta… e inventirla en lo que realmente importa. Infórmate de cuánto cuestan realmente las cosas. Como en el mundo real: compara precios.

El jueves estuve impartiendo esta sesión de formación.

grupocorreocam

Os explico… La Escuela de Voluntariado de Comunidad de Madrid ha lanzado una iniciativa online sobre buenas prácticas en la gestión del voluntariado en la que se espera que participen unas 50 personas. Con este proyecto se reflexionará sobre el concepto y el panorama actual del voluntariado.

La idea final es que se analicen las fortalezas y debilidades en la gestión del voluntariado de cada participante. Con esta información se formarán grupos expertos en búsqueda de voluntarias y voluntarios, grupos expertos en formación o grupos expertos en motivación y se asesorarán mutuamente. Esto nos gusta… ¡compartir conocimiento!

Sesión formativa gestión buenas prácticas de voluntariado - taller online

Desde Chandra participamos facilitando una herramienta tecnológica. Les ayudé a configurar un grupo de correo con todos los materiales y foros en los que se vertirá todo este conocimiento.

Además, para que el grupo de correo funcione, hicimos esta mini reunión de formación para participantes y repartimos un pequeño manual de uso de la herramienta.

La pena: sólo vinieron tres personas, aunque es normal porque la mayoría de quienes participan son de fuera de Madrid. Al menos tendrán el mini manual para enterarse.

Y ¡menos mal! que sólo vinieron tres personas porque… ¡sólo funcionaban tres ordenadores!

La mayor pena: volver a encontrarse con filtros de seguridad de la Comunidad de Madrid que casi impiden impartir un inofensivo taller. Filtros que te imposibilitan acceder a cosas como el correo de Yahoo! o los grupos de Google. Salas que no están preparadas para utilizar un proyector o para conectar vía wifi un portátil.

Así no me extraña que estos equipos no los use nadie.

Lo contaba ayer en otra charla como ejemplo de brecha digital y alguien preguntó:

- ¿Eso no se puede denunciar?

¡Pensadlo! Son ordenadores instalados ahí con DINERO PÚBLICO… son NUESTROS… ¿por qué se ponen así las normas?, ¿por qué nos conformamos con la respuesta “porque lo pone así la Comunidad de Madrid”?

Bruno me preguntaba esto en la entrevista abierta que propuse hace unos días.

Alguna causas que se me ocurren:

  • En sus equipos no cuentan con nadie que sepa actualizar una web de forma sencilla.
  • Si tienen a alguien, esta persona -que suele ser voluntaria- no tiene tiempo o la presionan para que la haga de una manera que no le apetece.
  • La rotación de equipos es muy habitual. Quizá entró una voluntaria a la ONG, hizo la web, después de 5 meses dejó la entidad y no enseñó a nadie a actualizar el sitio.
  • Muchas ONG consideran estar en internet como algo superficial, puro márketing y casi lujo.
  • Si muchas no tienen recursos ni para tener sede ni teléfono ni ordenador… complicado, ¿no?
  • Hicieron la web en un sistema gratuito ¡o de pago! que… ups, desapareció.
  • ¡Perdimos la contraseña!
  • La persona que controlaba la web se llevó con ella el contacto con la empresa que alojaba el sitio y los datos del dominio.
  • Alguien se curró mucho la web y no quieren retocarla por no herirle. Esto -aunque parezca absurdo- es muy-muy habitual.
  • Se conforman con la típica web-panfleto con la información básica (aunque a veces olvidan cosas tan fundamentales como las formas de contacto) y no se les ocurre que puede ser interesante contar el día a día… actualizar.
  • Nadie en la entidad considera que redacte lo suficientemente bien para publicar artículos.
  • Lo toman como un marrón y todo el mundo huye despavorido de tal tarea.
  • La junta directiva de la ONG prefiere controlar al máximo la información, por lo cual prefiere que en la web se proporcione la información básica. Nada de posibles controversias, por favor. ¡La democracia es peligrosaaa!
  • Añado comentario de Edu:

    Recientemente hablando con la responsable de una ONG en Barcelona, me dijo que no actualizan a menudo su web, porque han de enviarle la información a la empresa que se la hizo para que ellos la actualicen.

    Estas prácticas ya no deberían existir, son los propios miembros de la organización quin deberían actualizar la web. Hoy en día con los gestores de contenidos es muy sencillo y no hay que ser informático para hacerlo.

    Me hace mucha gracia cuando se me acerca alguien y -mirándose los pies- me habla de su nuevo blog.

    También tiene su gracia -y a la vez su punto trágico y escandaloso- que tras un taller te escriban miembros de ONG confesándote que han hecho un blog, pero que sólo te lo cuentan a ti porque el resto no está de acuerdo o no entiende para qué sirve su esfuerzo.