Robos, atracos, asesinatos, peleas, agresiones… Una forma de manipular y desinformar es plagar los medios de comunicación de información sobre sucesos. Estos, además, crean en el público una sensación paranoica de miedo, muy recomendable si además quieres imponer medidas para recortar los derechos de la ciudadanía.
Caricatura de: http://www.caricaturasxtian.com
Ahora que nos hemos acostumbrado a consumir información bajo demanda (gracias a la accesibilidad de medios de todo el mundo, a los blogs, a Google y a Twitter), resulta un contraste cada vez más fuerte enfrentarse a la agenda definida (ayer) unilateralmente por un diario.
Ocurre que, paradójicamente, cada vez nos interesa más la información y menos los diarios.
¿Pasa algo igual con las ONG? Cada vez me interesan menos las ONG, pero más las causas y las movilizaciones concretas.
- Los medios dicen que la infancia y la juventud “no vende” en los medios
- Sin embargo, son quienes más consumen. Sumando todos los medios, pueden llegar a 8 horas al día consumiendo. Más que cualquier público
- No es un público inferior, es un público distinto
- Los noticieros no se actualizan a la forma de pensar de la gente joven
- Donde más se nota que los medios no tienen en cuenta a lxs niñxs es en lo desastres. Siempre aparecen como víctimas. Nunca les preguntan qué necesitan
- No entienden a lxs niñxs como sujetos participativos
- Piensan que -porque son niñxs- no son ciudadanxs, y como no son ciudadanxs no tienen derecho a opinar
La imagen está un desfasada, pero la conversación es interesante.
Es un vídeo de NAPA, el programa No Apto Para Adultos.
Mario Kaplún preguntaba en “Una pedagogía de la comunicación”:
¿Qué es mejor: ofrecer una charla expositiva explicando un tema o un problema, o presentar una obra de teatro sobre ese mismo tema?
La charla es más fácil de organizar. Pero el teatro es más ameno, narra una historia, puede resultar atractivo. Pero no sólo eso: es posible que el formato de la obra de teatro “enseñe más”.
En una charla se suele dar todo explicado, las causas del problema y sus consecuencias, las conclusiones a las que debemos llegar. Una obra de teatro puede sugerir más que imponer ideas.
Generalmente, por su formato, una obra de teatro produce una mayor “decodificación activa” que una conferencia.
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Decodificación activa. Asociar y relacionar datos y hechos que van sucediéndose. Completarlos imaginando e infiriendo cosas que se han presentado antes o después. Podemos confrontar la situación con nuestra propia experiencia y sacar generalizaciones propias y conclusiones.
Conclusiones
- En la comunicación, no es aconsejable dar las cosas totalmente interpretadas y masticadas
- Es mejor que las personas puedan participar en el mensaje desde el mismo momento de su decodificación: asociar situaciones, compararlas, interpretarlas, vivirlas intelectual y emocionalmente, extraer conclusiones
- “Es mejor SUGERIR que DECIR; es más rico el símbolo que alude y que se abre a ser interpretado que el análisis ya elaborado y cristalizado”
- “Sin esta participación, no hay proceso de conocimiento: sin ella nadie incorpora un conocimiento y lo hace suyo”
Propuestas
- Cuidado con la ley del mínimo esfuerzo: “si el código perceptivo debe ser sencillo y facilitado, el significativo requiere ser un poco más rico y complejo”
- En nuestros mensajes, ¿somos capaces de estimular la reflexión y la elaboración de nuevos mensajes?
- Ideas: deja puntos suspensivos, espacios en blanco, preguntas abiertas
- ¿De qué otras formas se puede estimular la reflexión y la elaboración de nuevos mensajes?
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Una lección de Mario Kaplún en “Una pedagogía de la comunicación”.
En una oportunidad, nuestro equipo de formación fue llamado por varias asociaciones vecinales de una ciudad industrial de Venezuela. Nos pedían apoyo técnico para mejorar los periódicos de sus asociaciones. Les preocupaba que aquellas publicaciones, hechas con tanto esfuerzo, eran poco leídas, poco eficaces; que no “conectaban” con la gente de sus barrios.
Pensaban que el fallo era causado por la mala presentación de aquellos periódicos. Lo que esperaban de nosotros, pues, eran conocimientos técnicos de diagramación, ilustración, impresión, etc., que les permitieran mejorarla.
Empezamos el diálogo preguntándoles por el objetivo de sus periódicos: para qué los hacían.
Nos respondieron que lo que más les importaba era lograr que lxs vecinxs se interesaran por acercarse a la asociación y participar en sus acciones.
“Somos estos que estamos en las juntas directivas y muy pocos más -nos dijeron-: “cuatro gatos”. La mayoría permanece ajena, indiferente. Por eso sacamos los periódicos, para que se nos conozca más y haya más vecinos que acudan a colaborar”.
Era, sin duda, una buena razón: la organización popular necesita comunicarse, darse a conocer, para promover la participación. Pero, obviamente, si los periódicos no eran leídos ni conseguían penetrar, mal podían cumplir ese trabajo de promoción. De ahí la justificada preocupación de aquellxs esforzadxs compañerxs.
Entonces, como una manera de iniciar el trabajo, les propusimos que comenzáramos analizando y evaluando juntxs los periódicos que estaban realizando. Obviando por el momento los aspectos técnicos que les inquietaban, hicimos participativamente un sencillo análisis del contenido de cuatro de ellos: se trataba simplemente de identificar el tema central y el sujeto protagonista de los artículos y noticias publicados.
Éste fue el resultado:
Concepto Porcentaje Noticias y artículos referentes a la asociación y gestiones de la junta directiva 86 % Referentes a problemas de la comunidad 7 % Referentes a la vida y actividades de barrio 7 % Entrevistas a vecinas y vecinos 0 % También contamos las menciones. La asociación y su junta directiva aparecían mencionadas 67 veces, lo que daba un promedio de más de cuatro menciones por página. En cambio, no se encontró una mención, ni un solo nombre, de un vecino o vecina que no fuera dirigente de la asociación.
Cuando terminamos el análisis preguntamos:
- ¿Escucharían ustedes una emisora que sólo transmitiera publicidad?
- ¡No, por supuesto! – fue la previsible respuesta.
- Entonces pongámonos en lugar de lxs vecinxs, de esxs vecinxs que no son dirigentes, que no participan en la vida interna de la asociación, que ustedes caracterizan como indiferentes y que son precisamente a quienes desean llegar a interesar. Si fueran uno de esos vecinxs, ¿leerían un periódico que sólo habla de las gestiones de la asociación?Aquel análisis les impresionó. Nunca habían caído en la cuenta de que sus periódicos eran así. Descubrieron que estaban reproduciendo sin querer el mismo esquema de comunicación vertical de los medios masivos.
Era cierto que aquellos periódicos adolecían también de defectos técnicos que podían y debían ser superados. Pero había algo más importante.
Si no “conectaban”, no era sólo por carencias técnicas, sino por su poco interés periodístico y humanos; porque únicamente planteaban problemas y cuestiones organizativas, pero no recogían la vida del barrio, la presencia de vecinxs concretxs.
Aquellos periódicos estaban hechos y pensados desde la asociación, desde lxs dirigientes; no desde lxs vecinxs.
Una lección válida para publicaciones en papel, ondas o internet de ONG. Y válida también para tantos y tantos medios masivos.
Así como existe una educación “bancaria”, existe una comunicación “bancaria”. Esta comunicación se entiende como una transmisión de información.
Alguien que emite (E) envía un mensaje (m) a alguien que lo recibe (R):
El acto o proceso que generalmente se llama comunicación consiste en la transmisión de informaciones, ideas, emociones, habilidades, etc., mediante el empleo de signos y palabras (Bererlson y Steiner, 1964)
Quien emite es quien “sabe” emitiendo su mensaje (su artículo perio dístico, su programa de radio, su impreso, su vídeo, etc) desde su propia visión, con sus propios contenidos, al público (que lee, escucha o mira y escucha) y que “no sabe” y a quien no se le reconoce otro papel que el de receptor de información.
Su modo de comunicación es, pues, el MONÓLOGO.
| La comunicadora o el comunicador | El receptor o la receptora |
| Emite | Recibe |
| Habla | Escucha |
| Escoge el contenido de los mensajes | Lo recibe como información |
| Es quien siempre sabe | Es quien no sabe |
En realidad, cuanto este modelo se propone a sí mismo como un trazado horizontal ya está “haciendo trampa”. Sería más exacto representarlo como en la gráfica contigua, puesto que es una comunicación esencialmente autoritaria y, por tanto, vertical.
Quien emite domina, es el dueño, el PROTAGONISTA de la comunicación.
Se califica a esta comunicación como unidireccional porque fluye en una sola dirección, en una única vía: de quien emite a quien recibe.
Apuntes de “Una pedagogía de la comunicación” de Mario Kaplún. Gracias, David.








