Lo peor del campo de trabajo probablemente fue el caos organizativo. Vamos, que de trabajo no hicimos casi nada, excepto las charlas con los jóvenes.

Probablemente lo más organizado fueron los turnos de limpieza.

tareas

El caos se explica por varias razones (poca comunicación con la contraparte, problemas entre administraciones gubernamentales, la idiosincracia argelina…) y por otras que no conozco.

Pero este mal punto se compensa con otro: el contacto con la gente era total. Ese es el recuerdo que me llevo.

Una cosa se puede decir: vimos casi todos los colegios y liceos que pudimos. No sé qué sentido tenían las visitas, porque eran un poco saludar e irse. Y, bueno, muchos aprovecharon para pedir nuestras direcciones, teléfonos y echarse fotos con nosotros.

Ya conocéis el cole que más me gustó. El siguiente es el detalle que menos me gustó de la educación argelina.

goma de zurrar

Otro detalle para cambiar: la escasa dotación de la biblioteca universitaria de Ibn Khaldoun, el lugar para estudiar en Tiaret. Estas estanterías y unas poquitas más componían todo su fondo bibliográfico.

biblioteca de la universidad ibn khaldoun

Los estudiantes no pueden entrar a consultar los libros para elegir cuáles se llevan. Tienen un listado en un corcho y los piden con unos papelitos.

No me gusta el sistema, aunque sea el más seguro para los libros. A mí me encanta sobarlos bien.

Por cierto, el Corán sólo se puede tocar si uno está bien lavado.

préstamo

Este es uno de los recuerdos más absurdos que guardo: fuimos a la fiesta del estudiante de un colegio y nosotros entregábamos los premios. No acabo de entender qué pintábamos allí.

entrega de premios

Este otro cole es el mejor en todo Tiaret. Me gustó más el de Mellakou. Aquí los niños estaban “adiestrados” para interpretar elaboradas recepciones a todos sus visitantes.

Aquí tenemos a unas niñas vestidas de trajes típicos (y otros no tanto) que nos ofrecen leche y dátiles nada más entrar.

colepijo

Aquí tenemos al mejor dibujante de este colegio. También nos dieron un concierto y nos hicieron una demostración de lo listos que son los niños: una profesora les preguntaba cosas sobre medio ambiente y tenían que responder lo más rápidamente posible.

mejor dibujante

La educación básica está asegurada. Incluso hay mucha gente que tiene carreras universitarias en Argelia, pero el siguiente paso, el acceso al mundo laboral, está imposible.

Desayunos masivos…

desayuno masivo 2

Comen mucho pan y muy bueno.

desayuno masivo 1

Meriendas masivas…

merienda masiva 2

Este dulce tiene un nombre algo… embarazoso.

Se lee algo así como “sem’en”.

merienda masiva 1

Sopa de verduras, ensalada (siempre echan mayonesa) y algo así como una especie de puré de patata empanado.

papeo2

Como éramos la novedad en la ciudad, todo el mundo quería invitarnos a comer, merendar, cenar o tomar el té. De hecho, varias actividades se vieron recortadas o retrasadas por culpa de la hospitalidad de los argelinos.

papeo1

Este dulce tiene un aspecto muy similar a las migas que comemos por Jaén. Es pan también, pero con miel y dátiles.

migas

Allí, los anfitriones se desviven por servirte y parte de la gente de la casa te sirve y se queda de pie o sirviendo, como si fueran camareros. Eso es lo que menos me gustaba, porque hubiera preferido que comieran con nosotros.

sirviendo

¿Y de beber? Pues, como por religión el alcohol ni se toca, allí toman sobre todo refrescos, que por lo general tienen el doble de gas que aquí.

Beben sobre todo Mirinda (parecida a la Fanta), Pepsi y Mecca-Cola. También hay Coca-Cola.

mirinda

Aún me estoy acordando de quien me comentó que iba a pasar hambre en Argelia.

doble bostezo

La comunicación humana en Argelia es diferente. Sólo pude conocerla un poco.

Por ejemplo, allí a veces al chistar no están pidiendo silencio, sino que están avisando de que acaban de decir algo cachondo sobre alguien. O eso me pareció. Era curioso cómo tras una broma todos los chicos se ponían a chistar varias veces. Lo hacen con sonidos cortos y repetidos.

entrevecinas

Otra diferencia, más conocida, son los gestos de afecto. Sobre todo llaman la atención entre los hombres, cosa a la que aquí no estamos acostumbrados.

De hecho, si se ve a dos chicos besarse -o ir simplemente de la mano- aquí se piensa que son homosexuales… si no son familia, claro.

De Argelia no aprendería nada sobre la segregación entre sexos, que es muy alta. Pero sí aprendería de ese contacto físico mucho más natural y frecuente.

isabel-e-ibra

Isabel e Ibrahim son madre e hijo. Ambos participaron en el campo de trabajo en Tiaret. Ibra tiene seis meses y es muy simpático. Lo que llama la atención es saber por qué Isa se atrevió a viajar a Argelia con un niño tan pequeñito.

Dice que de pequeña se ha visto marcada muchas veces porque sus padres apenas se atrevían a salir por tener niños. De ese modo, se crea en los nenes una sensación de ser estorbos.

Pensadlo… ¿tenéis el recuerdo de ser una maleta?

tobogán religioso

Iglesia católica en Orán. Las escaleras están tan empinadas y juntitas que los niños las aprovechan para deslizarse por ellas con un tobogán que consiste en una tabla de madera. Por supuesto, piden cinco dinares por ofrecer su espectáculo.