Han venido ladies nuevas. Mujeres mayores y también jóvenes. Unas que no saben leer ni escribir. Otras que quieren practicar castellano, hablar mejor. Otras de todo un poco.

Los grupos han crecido y ha habido bastante lío para organizar y repartir.

El otro día, para anunciar una actividad, mezclamos dos clases y había muchísimas mujeres… así que Alberto preguntó bromeando:

Pero esto… ¿qué es?, ¿la Reconquista?

merienda de inicio de curso

La mesa repleta de dulces. Algunos, industriales. Los otros, caseros. Dos teteras, latas de refresco, servilletas y muchos vasos. La merienda está servida. “Mi marido está hecho un Tarzán, cualquier día aparezco preñá”, bromea nuestra Montaña. “Ya sé cómo insultar a los españoles -le advierte entre risas a Alberto- ¡payos!”. Estrella duda. Con la operación, no sabe si se recuperá pronto para venir a clase. ¿Y María? Raquel siempre le pregunta a Alberto por ella. “Muy bien, trabajando”. Le hace feliz verle casado. Una señora nueva no acaba de enterarse. “¿Entonces a qué hora vengo?”. Aún os queda miel. Os traigo más. Jose, otro de los profes, siempre tan hortelano. Una bebé sonríe sin medirse, indiscriminadamente. Su mami sigue este año. “¡Cambiadme de grupo!”, la otra Raquel continúa su campaña, cuyo éxito por fin obtendrá. La dinamizadora anunciando novedades, repasando las normas, sondeando sobre próximas actividades. Mientras, lo menos siete personas, en el transcurso de una hora, se asoman por la puerta preguntando por ella. “¡Nos vemos! ¡Tengo que ir a currar”!, Fanny, otra de las profes, se marcha temprano. También hay una profe nueva. Y alguien que busca a la dueña o el dueño de unas llaves. Una de las señoras mayores se bebe el té como si fuera tequila.

Y, más o menos así, da comienzo un nuevo curso con las ladies.

patitoYo me pongo siempre que puedo con ella, a ayudarla. Pero este ejercicio no lo entiendo. Ayúdala, anda.

Le pido a la niña que lo lea todo. Lo hace, venciendo alegre y fácilmente su silencio habitual. Le hago muchas preguntas. ¿Y qué es eso? ¿Qué es un anuncio? ¿Qué cosas se anuncian, por ejemplo, en la tele o en la calle? ¿Y qué tienes que hacer tú?

El ejercicio le pide inventar su propio anuncio y responder preguntas sobre otro.

“Pon Nike”, le dice la madre.

Miro a otra lady. Montaña, ¿te acuerdas de lo que decíamos de la gimnasia el año pasado? Luego miro a la madre. Si tú haces ejercicio, ¿yo adelgazo?  Si tú le resuelves los deberes a tu niña, ¿ella aprende?

Intenta no decirle las respuestas, sino muchas preguntas hasta que ella consiga averiguar a qué te refieres. Es como un misterio. Tú dale pistas y ten paciencia.

La hija de la lady me inspira muchísima ternura. Me apetece que me la preste, jugar y aprender con ella. Mmm… Sé que su madre está dispuesta a darle toda la educación que pueda. Le lleva al cole, le pone a hacer los deberes. Pero, si ella misma tiene dificultades leyendo y escribiendo, ¿cómo le estimulará en casa? … ¿tienen en cuenta estas cosas en los coles? Me temo que no, teniendo en cuenta que siempre viene a clase con cartas y papeles que para ella son indescifrables… y que nadie le ha explicado.

A veces me pregunto qué tipo de recuerdo les quedará a las hijas y los hijos de las ladies de toda esta época en la que acompañaban a sus madres “al cole”.

Mientras, la hija de la lady me muestra sus deberes continuamente, con su sonrisa silenciosa. Me descubre su pequeña ilusión… hoy ella también participa en la clase…

- Olga, ¿lo coloreo?

- ¡Yo creo que sí!

Foto: mi madre.

- ¿Y el curso que viene sigues con nosotras?

- Yo creo que sí. ¿Tú crees que tenemos que seguir?

- ¡Pues anda que no nos queda todavía! jajaja

- Pues, ¿sabes?, yo creo que vosotras ya sabéis leer y escribir.

- ¡Anda ya!

- Mujer, lo básico. Tú me lo decías el otro día. En el hospital, lees los carteles. Los pósters de la asociación. Quizá no puedes hacer una carta todavía, pero ya sabes mucho, ¿no? Ahora es cosa de avanzar.

- ¡Una carta! ¡Lo que me gustaría! Y también me gustaría dejarle notas a mi jefa.

- Pues eso es fácil… ¡venga, nos ponemos ahora mismo!

nota de montaña

¿Alguna vez os habéis preguntado de dónde salen los árboles y plantas de los parques y jardines? No nacen en ellos, sino en viveros y luego se transplantan.

Muchas de las plantas de los colegios, bibliotecas, parques y jardines de Madrid nacen y son mimadas en el vivero de la Casa de Campo.

Pues ayer quedamos con un grupo de ladies con sus ninis a cuestas para visitarlo. ¿Por qué? Da la casualidad de que una de nuestras ladies trabaja allí y también trabaja ahí una amiga.

Paseando

Estuvimos dando un paseo y nuestra lady nos contó qué ha aprendido en él, cuál es su trabajo. Le hizo mucha ilusión porque así pudo conseguir que sus dos hijos y su hija conocieran el sitio donde trabaja.

La señora, que normalmente es bastante reservada, nos cogía de la muñeca para llevarnos de un lado a otro. En esta foto explica su máquina favorita: la de macetar.

Lady explicando funcionamiento de máquina de macetar

El vivero es inmenso. Tiene miles de plantas y, a cada una, se le dedica al menos un año de cuidado. Hay diferentes zonas, generalmente divididas por el tamaño de las plantas: desde las pequeñas, arbustos a la zona de “los burros”, donde trabajan con árboles.

La verdad es que es un trabajo difícil.

Un detalle gracioso… árbol navideño en mayo.

Arbol navideño en mayo

Mi amiga cuenta que reconoce muchas veces los árboles y arbustos que plantan en Madrid. ¡Qué bonito!

Además, y esto es triste, también observa cómo muchas veces se plantan especies en lugares inadecuados, adelantando así su muerte y generando mayor negocio.

También habla del efecto de la contaminación sobre las propias plantas y cómo muchas quedan totalmente negras y estropeadas por la exposición a los humos tóxicos de los coches.

Fresas.

Fresas

Las ladies parecieron encantadas. Quizá os preguntéis qué relación tiene la alfabetización con salir a un vivero. Simplemente el hecho de que salgan de casa más… yo creo que es un buen punto de partida para que practiquen el castellano y se relacionen más.

¡No es una flor, sino una hoja roja!

¡No es una flor, es una hoja roja!

Algo curioso del vivero es que hay pavos reales. También encuentras conejos, una gata y hasta dicen que hay un zorro. Fue muy gracioso ver a los niños corriendo detrás de los conejos.

Pavo real

Javier González, maestro colombiano creador del juego de alfabetización ABCDEspañol, estuvo ayer en la asociación contándonos a grupos de profes y las dinamizadoras y dinamizadores de varias asociaciones de Madrid cómo se utiliza su método.

Éste se basa en el juego, en aprender conversando y con una organización mucho más horizontal.

Aquí os dejo un vídeo en el que Javier explica cómo se le ocurrió el método. Cuenta que tenía que explicar a las madres y padres analfabetos los progresos y necesidades de su alumnado. Y, para eso, empezó a jugar al dominó con ellas y ellos:

De su explicación, yo me quedaría con una frase:

Una de las mayores inequidades del mundo es que muchas y muchos podemos recorrer varias veces el planeta con nuestra voz y comunicación a primera hora de la mañana. Mientras, otras personas no pueden recorrer ni ocho centímetros de un renglón.

Y también un cambio de mirada:

De “El mundo es así” a “El mundo está así, pero no es así”

Nos ilusionó mucho la visita de este maestro y su discurso y ¡probablemente! no se lo hemos agradecido lo suficiente.

formación ABCDespañol formación ABCDespañol formación ABCDespañol

Por cierto… como veis la asociación está tomando parte activa en compartir recursos entre grupos de alfabetización de Madrid y promover la formación de las y los profes.

P.D.: ¡¡ESA DINAMIZADORAAAA!!

No sé cómo decirte. Es eso. Lo que nos pasa a las mujeres de esta edad. Como yo. Lo hemos visto. Llevábamos a los hijos por la mañana al cole. Vuelta a recogerlos. Ida y vuelta luego otra vez por la tarde. Así los cinco días de la semana. Y la comida. Las lavadoras. Ir al hospital cuando se ponen malos. Al principio piensas que es todo bonito. Casarse, tener hijos. Y luego piensas en todo lo que haremos cuando estén mayores. Mi marido lo decía. Ahora ya no lo dice. Y ahora lo he visto. Estoy desengañada. Ahora sé que no va a pasar todo eso. Y no sólo somos nosotras, tengo amigas españolas que también están así. Que yo lo sé. Que lo veo. Que me lo cuentan. Y bien jóvenes. Lo que pasa es que al principio piensas que él ya trabaja mucho. Que si el respeto al marido. ¿Sabes? Mi hijos dicen que yo no soy mayor de edad. Porque le consulto todo. Y encima a veces te sientes culpable, cuando le has llegado hasta a echar el colacao en el vaso. Pero, ¿qué otra opción tenemos? Es difícil.