olga berrios

la broma

el blog de los proyectos de Olga Berrios

Cáncer

Sobrellevar la tristeza

atardecer con cielo nublado

Sobrellevar la tristeza. No sé cómo titular esto que voy a escribir. Pero esas tres palabras son las primeras que me han venido a la mente. Mi madre murió el pasado 26 de octubre, 5 meses después de que le detectaran cáncer.

Han sido unos meses terribles en lo que, en el blog, no he compartido nada. Aunque sí he ido escribiendo cosas. Ahora poco a poco empiezo a publicar con retraso.

Hoy quería compartir algo nuevo. Como siempre lo he solido hacer: publicándolo en el momento.

Por un lado, quizá me ayude a digerirlo. Por otro, quizá acompañe a otra persona u otras personas en una situación similar.

Día a día intento no pensarlo. Porque no soporto la tristeza. En cuanto me doy permiso, o me preguntan más de lo habitual, me brotan las lágrimas. Como ahora, mientras escribo esto.

Los peores momentos son despertarse e irse a la cama. En el primer caso, porque siempre el primer mensaje solía ser de mi madre. Despierto todavía con la idea de que me lo voy a encontrar. Y lo hecho mucho de menos. Ojalá pudiera enviarle todavía mensajes y ver el doble check. Aunque no me respondiera.

Irme a la cama, apagar la luz, es aún peor. Es cuando recuerdo los momentos de más tensión, más terror. Cuando recuerdo a mi madre en la cama de paliativos. Sin poder comunicarse. Con los ojos vidriosos. La imagen es de pesadilla. Si no me la logro quitar de la mente, me dan arcadas. Como ahora mismo.

También me tenso mucho. Y me agota el día a día. Mi psicóloga dice que estoy todavía convaleciente. Que me coja días de descanso. Que he vuelto a la vorágine sin permitirme descansar. Incluso en unos días que estuve de baja (por vértigos, arcadas…), estuve teletrabajando en verdad.

Supongo que más adelante todo esto no me pasará tanto. El caso es que esto es lo que toca ahora.

Mucha gente me anima a desahogarme, pero también pienso que necesito poder no llorar. Poder cambiar de tema y centrarme en otras cosas. Poder desconectar.

 

A mi madre le enviaba todas mis fotos de amaneceres y atardeceres. Por eso se me ha ocurrido ilustrar este artículo con una.

 

Artículos relacionados

2 Comments

  1. Óscar

    Querida Olga, en la vida nos vemos obligados a convivir con la pena por la pérdida y el vacío por las personas que queremos y se han ido, sobre todo, cuando las hemos visto sufrir tanto en el proceso hacia sus últimos días. Son heridas que solo pueden cicatrizar, que a veces se reabren, pero nunca curan.
    Hay que vivir afrontando ese vacío que supone que desaparezca lo cotidiano con esa persona mezclado con los recuerdos que nos quedan. Es lo que nos queda: las vivencias, los recuerdos, la fotos, los mensajes. El tiempo solo atempera, pero es inevitable vivir lo que vives y saber que es algo duradero que te acompañará siempre, como también en mi caso.
    Me identifico contigo en este momento, te comprendo perfectamente, tienes mi gran abrazo.

  2. Olga

    Olga

    Qué brutal todo lo que nos une, compi.

Leave a Reply

Copyleft 2020 la broma

Theme by Anders Norén