Hace 11 años coordiné un club de lectura de mujeres en el COGAM. Este año, vuelvo a la lectura colectiva. Como os he contado en artículos anteriores, últimamente estoy releyendo en un pequeño grupo “Feminismo para principiantes”. También estoy leyendo “La mística de la feminidad”.

Hay cierta diferencia entre ambas experiencias es:

  • Ahora tenemos menos estructura: sólo somos 3 personas y no hay ni proyecto ni ninguna entidad detrás
  • La motivación, pues creo que somos personas más interesadas en la lectura y los asuntos que tratamos
  • El método: leemos y comentamos juntas, no leemos en casa y luego comentamos juntas.

Nos está encantando la experiencia por varios motivos:

  • Exprimes y trabajas mucho más el libro. El resultado es evidente en el propio aspecto físico del mismo libro: lleno de subrayados de colores, anotaciones, etc.
  • Descubres y acumulas visiones e interpretaciones muy diferentes a contenidos en los que incluso, en una lectura individual, ni te habrías parado a analizar.
  • Baja mucho el ritmo de lectura. La lectura se ralentiza, pero la verdad es que es algo que también agradezco. A veces, en la lectura, las personas estamos siempre pendientes de cuánto nos está durando el libro, cuántas páginas nos quedan, etc. En este caso, no hay prisa y le podemos dedicar el tiempo que necesite a cada capítulo o incluso a cada página.
  • La lectura es motivadora, una especie de aventura. Es divertida. Además del propio contenido, la hacemos así gracias al ambiente, gracias a que además nos reunimos en espacios variados (y sobre todo al aire libre) y porque podemos compartir comida o mezclar todo con anécdotas y comentarios más personales.
  • Tiene el potencial de servir a la vez como grupo de auto conciencia. Estamos leyendo y compartiendo sobre feminismo y, precisamente, en este movimiento se crearon grupos de mujeres que, compartiendo sus comentarios cotidianos, llegaron a un análisis político compartido. Es fascinante cómo, en el grupo, partimos de la lectura, ponemos ejemplos de nuestra vida cotidiana, armamos argumentos y posibles respuestas a situaciones que no nos gustan.

Esto me parece importante: ¡¡viva la lectura colectiva!!

Os la recomiendo. Sé que existen muchos clubs de lectura, pero me parecen poquísimos para el potencial y beneficios que tienen.

 

Olga navega por usté:

Muñeco de un pitufo con un papel frente a una pila de libros.

Imagen de Judy.