Recientemente descubrí el libro “Do what you love and other lies about success and happiness” de Miya Tokumitsu gracias a esta entrevista. Se podría traducir caseramente como “Haz lo que te gusta y otras mentiras sobre el éxito y la felicidad”. El mismo Steve Jobs dijo: “La única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que haces”.

Tokumitsu critica los valores sobre los que actualmente se sustenta la ética del trabajo y, sobre todo, lo que esconden lemas como ese “Haz lo que te gusta”.

Me está encantando y haciendo pensar mucho.

Graffiti en el que pone "Amo mi trabajo"

Imagen: Nik Gaffney

Mitos laborales

El libro comienza recordando las mitologías que rodean al trabajo artístico, escondiendo “el simple hecho de que el trabajo es trabajo”. Es decir, habla de cómo artistas como Michelangelo no se divirtió precisamente pintando La Capilla Sixtina.

Todos los mitos sobre lo que nos motiva a trabajar se han extendido más allá de las artes. Hoy, una de las narrativas más poderosamente convocadas sobre el trabajo es aquella sobre la persona trabajadora y representa que ama lo que hace.

Estas personas trabajadoras idílicas se convierten en exitosas y se enriquecen precisamente porque aman su trabajo. Pero, esto, ¿es así? A menudo es poseer, no trabajar, lo que genera la parte más significante de la riqueza.

Además, parece que los trabajos interesantes, geniales, están ahí, esperándote. Lo único que tenemos que hacer es conseguirlos. Pero, ¿es tan fácil conseguir un empleo de lo que nos gusta?

Esta proyección se ha extendido y ha calado tanto que incluso se ve reflejada en trabajos de salarios bajos. En el libro, se señala que en un portal de internet (Craiglist), había una empresa de limpieza que buscaba personas apasionadas de la limpieza en el hogar. Hasta hace poco, en las ofertas de empleo se buscaban otros valores como la responsabilidad, por ejemplo.

Considerando la disyunción entre las fantasías populares sobre el trabajo y el retorno real que el trabajo provee a la mayoría de personas que trabajan actualmente, es momento de mirar bajo el microscopio lemas como el de “Haz lo que te gusta”.

De hecho, se trata de un lema que se basa en un esquema narcisista y que facilita la ignorancia continua de las condiciones laborales propias y ajenas animándonos a la continua auto motivación. Puede exponer a las personas que se adhieren a la idea a la explotación, justificando incluso trabajo mal pagado o gratuito. También se fuerza a realizar horas extra o incluso las personas optan por sí mismas por realizar horarios “heroicos”.

La historia del trabajo adorado

¿Cómo el amor, el placer, la diversión y la atención constante se convirtieron en lo que deseamos de un trabajo ideal?

Benjamin Franklin, inventor y político estadounidense, urgía a refinar el comportamiento y hábitos, y especialmente la apariencia de su comportamiento y hábitos, para conseguir mayor acumulación de capital y crédito. El sociólogo Max Weber calificó esto de actitudes utilitaristas. El espíritu capitalista, pues, puso a las personas al servicio de su trabajo, en lugar de que la relación fuera al revés.

Hoy la creencia de que servir al propio trabajo se ha insertado con vigor, la diferencia con la versión de Franklin es que, en sus ideas, la pasión por las tareas era irrelevante. Sin embargo, hoy en día, un trabajo tedioso es un sino que debes evitar a toda costa. Las virtudes actuales del trabajo son la felicidad, amor, pasión y la realización personal. De hecho, el trabajo adorado es el único que puede ser genial.

Tom Wolfe lo explicó así: “El antiguo sueño de la alquimia era convertir los metales en oro. El nuevo sueño de la alquimia es: convertir la personalidad de una o uno mismo”. Hacer lo que te gusta no es un lujo o un privilegio, es un deber y una expectativa.

Página abierta del libro "Do what you love"

El foco en lo individual

Así, se intensifica el foco en lo individual, en el “yo”. Acabamos falsamente pensando que la elección es la última causa de cada y toda condición de la vida de las personas. Si una persona tiene éxito es porque escogió un trabajo que ama y es lucrativo. Así, la gente también debe elegir también ser pobre y que le exploten.

Incluso, quejarse sobre la explotación o demandar mejores condiciones se consideran en cierto ambientes un auténtico latazo. Porque, después de todo, en lugar de quejarse, las personas que trabajan pueden simplemente elegir otras opciones laborales.

Para el debate

Me está encantando el libro porque, hasta ahora, nunca había pensado ni criticado esto, sino que seguramente he seguido estos lemas sin cuestionarlos.

  • ¿Qué opináis? ¿Habíais detectado o señalado estas críticas? ¿O quizá os parecen exageradas?
  • ¿Qué os motiva en el trabajo? ¿Alguna vez os ha llevado la entrega o pasión por el trabajo a sobre esforzaros? ¿Dónde ponéis los límites?