El pasado miércoles estuve en una de las sesiones de Herramientas para la democracia, jornadas organizadas por el área de Gobierno abierto del Ayuntamiento de Madrid en Medialab-Prado.

En la sesión, se debatió sobre el marco político que rodea al portal Decide Madrid y otras iniciativas similares. Se apuntó a la democracia deliberativa como modelo, aunque lo describieron como ideal, a la vez que hackeable y cuestionable. También se mencionó que se podía tratar de un complemento a otros sistemas.

Entre los dilemas y críticas, surgieron algunas de las siguientes preguntas:

  • ¿Tiene todo el mundo las habilidades necesarias para participar adecuadamente en portales e iniciativas como ésta?, ¿y la formación?
  • ¿Qué ocurre con las escalas, cuando son miles o millones de personas participando?, ¿cómo gestionar esto?
  • ¿Es siempre necesario que se tomen decisiones o la deliberación puede ser, por ejemplo, un proceso pedagógico?
  • ¿Es necesario el consenso para todo?, ¿en qué decisiones es obligatorio?
  • ¿Todas las opiniones valen lo mismo, sea cual sea tu preparación o el esfuerzo que has realizado para construir tu opinión, o tus intenciones?
  • ¿Cómo filtrar ante un ingente número de propuestas? ¿Cómo agrupar sin reducir la riqueza de la diversidad?
  • ¿Qué nivel de organización se requiere? ¿Cuándo y cómo se admite la espontaneidad?
  • ¿En la deliberación es posible que una persona cambie sus preferencias y opiniones iniciales? ¿El proceso debe perseguirlo o intentar limitarlo?
  • ¿Cómo promover la participación dentro y fuera de las instituciones?

De los comentarios y reflexiones, destacaría lo que viene a continuación.

abriendo madridSe está planteando un proceso participativo para decidir la reforma de la Plaza de España de Madrid. Algo interesante es que la ciudadanía no rellene simplemente un formulario, sino que además pueda consultarle al Ayuntamiento algunos detalles o, incluso, influir en el proceso incluyendo una pregunta en ese formulario. Por ejemplo, ésta: ¿es necesaria la reforma? Siguiendo con el cuestionamiento: ¿esa pregunta debería realizarse antes o después del formulario? Porque, si se realiza antes, se evita a la ciudadanía pérdida de tiempo en el caso de que decida que no es necesaria la reforma. Pero, si se hace después, quizá descubra ideas que le hagan pensar que sí es pertinente (ilusionante o adecuada) la reforma. Y yo añadiría: ¿de verdad pensamos reducir la participación ciudadana a rellenar un formulario o publicar y votar cosas en una web?, ¿no debe ser un diálogo mucho más extenso, variado, multi canal, multi tonal y en general rico?

Alguien apuntó su interés por el cambio de narrativas que consigan construir empatías, que la ciudadanía descubra la sensibilidad ajena

Se citó la preocupación de que, tras el 15M en el poder, aquella energía reivindicativa no esté llegando a los cauces que se han ideado. ¿Debe esperarse a un conflicto para recoger y devolver propuestas? En mi opinión, ante esta visión, me preocupó que haya quienes creen que, por disponer de poder, la comunidad va a abandonar sus espacios y herramientas para usar los que has propuesto como indicados y celebrar y explotar tus espacios porque sí. Has de ganártelo y/o, también, has de salir de tus espacios de comodidad e ir y escuchar donde están esas comunidades. Las personas sí participan: pero no como tú impones.

Me encantó la reflexión de alguien, que dijo algo así: “Marcos como el de la democracia deliberativa no funcionarán porque son para vulcanianos, seres racionales como el señor Spock”. Las y los humanos no somos así. Y añadió que deben darse herramientas para la gente que hace cosas, partir de quienes se mueven, y no imponer una herramienta homogénea para todo el mundo.

Afortunadamente, alguien señaló que deben conectarse las herramientas con procesos presenciales.

También estoy de acuerdo con el comentario que indicó que, en Decide Madrid, no se ha visibilizado y explicado adecuadamente la diferencia entre propuestas y debates. Siendo esta última la herramienta de tecnología deliberativa.

Igualmente se informó de la intención de gamificar el proceso, con estrategias como llevar adelante las propuestas online más votadas. Personalmente, espero que se apliquen más estrategias, porque esta me parece nociva y bastante pobre.

Finalmente, mis valoraciones sobre la sesión en sí:

  • Me pareció sugerente porque hacía tiempo que no seguía un debate filosófico y los dilemas me encantan
  • Valoro muchísimo el continuo cuestionamiento y que no se trate de vender éxito tras éxito
  • Hubiese sido útil enfocar con mayor claridad la sesión, se divagó, aunque las divagaciones a veces se pueden saborear… espero que se avance en grupos de trabajo o los formatos necesarios, más allá de la filosofía
  • Eché en falta que las y los participantes se presentaran. A menudo me pasa en Medialab que se identifica: no sé si se conocen entre ellxs o es que va en el estilo innovador XD
  • Me falta mucha información para poder saber cómo se hace Decide Madrid y valorar adecuadamente la herramienta…
  • … pero aún así mi sospecha es que hay mucho esfuerzo detrás, pero también bastante verdor

 

Imagen: MoonSprocket