El otro día ocurrió algo. El suceso levantó mucha polémica. Pero el hecho no fue real. Lo que ocurrió está en la ficción: en una viñeta.

Me refiero a esta viñeta de Liniers. Para quien no le conozcáis, necesitaréis este contexto: el monstruo azul ha pasado años apareciendo en sus viñetas diciendo solamente “Olga Olga” cada vez que aparece.

olga-habló-liniers

La viñeta causó gran revuelo en redes sociales. Lo seguí a través del hashtag #OLGAgate en Twitter. Ejemplos de ese revuelo:

  • Gente que protesta por esta viñeta, considerándola un final inesperado y triste del simpático personaje
  • Personas tristes por lo anterior y solidarias con Martincito, el niño amigo del monstruo que presumiblemente ha quedado muy impactado ante el hecho
  • Mensajes de confusión ya que todo el mundo conocía al monstruo como “Olga”, así que ahora se preguntan cómo se llama
  • Incluso una convocatoria a una marcha para pedir el regreso de Olga, para pedir 800 personas apuntadas

Contándole esto a Esther comentó algo así: “Es sorprendente que algo que no es verdad parezca una noticia”. Esto me hizo clic. Me hizo pensar en cuántas veces el Periodismo crea realidad, pero también me pregunté si es posible practicar técnicas periodísticas y comunicar desde la ficción.

Existen reseñas, debates y comentarios sobre películas, cómics… y noticias y reportajes relacionados con su producción, actrices y actores, reacciones… pero no hay noticias en las que las y los protagonistas sean los personajes y sus acciones. Quizá lo más parecido son las sinopsis.

Por otro lado, pensé que, para muchas personas, las noticias son complicadas de seguir no sólo por el vocabulario, formato o tecnicismos, sino porque no comparten ni siguen la trama. Estaba acordándome concretamente de las niñas y niños, aunque también de muchas personas adultas por el protagonismo continuo de ciertos personajes y temas.

¿Y si hubiera noticias sobre las historias que conocen, comparten, entienden y adoran? ¿Y si pudieran aprender y practicar técnicas periodísticas utilizando las tramas que conocen, las de los dibujos animados, viñetas, cuentos y cómics? ¿Las niñas y niños lo entenderían mejor y se motivarían más? ¿Qué descubriríamos experimentando con esto?

Pensemos un periódico digital en el que el mundo que cubrimos es el de los dibujos animados y viñetas:

  • ¿Cuáles serían las secciones?
  • ¿Cuáles serían nuestros criterios de noticiabilidad?
  • ¿Acabaríamos seleccionando sólo una parte de ese mundo creando también desigualdades informativas? Por ejemplo: cubriendo más noticias sobre Naruto (popular manga y anime japonés) que sobre cómics indios o africanos (por ejemplo)
  • ¿Cómo se produciría la manipulación?

Esta viñeta podría contarse en una sencilla noticia:

Olga habló
Olga ha hablado por fin. Durante años, lo único que ha dicho es “Olga” solamente.

Sin embargo, ayer una niña apareció y le preguntó “¿Me llamabas?” a lo que Olga respondió “Al fin te encuentro, Olga. Hace años que te estoy llamando”.

Además del ejercicio de adaptar el contenido de la viñeta al formato periodístico, podríamos realizar el ejercicio de contar las reacciones en redes sociales. Es decir, se trabajaría sobre una función complementaria del Periodismo, completando la noticia con otra que recopile las reacciones.

Se me ha ocurrido realizar el ejercicio con un capítulo de Hora de Aventuras. La noticia, abreviada, podría ser:

Finn “el Humano” acepta la maldición chunga de la espada de hierba

Finn “el Humano” y Jake “el Perro” compraron una en un mercado pero, al día siguiente, descubrieron que tenía una extraña maldición.

Finn y Jake se encontraban peleando con un grupo de monstruos que acaparaban los columpios. Jake vio que la espada de Finn estaba muy gastada y, aunque él le tenía mucho cariño, le convenció para que compraran una nueva en el mercado.

La espada maldita se pega al brazo de Finn y le persigue si se eshace de ella. Finn y Jake buscan de nuevo al vendedor, que es un mago que se esconde en una montaña. Se enfrentan a él y, cuando Finn va a exigirle que le libre de ella, decide que le gusta la maldición de la espada.

“Creo que me mola el rollo”, celebró Finn refiriéndose a la espada. “Ahora que la has aceptado puedes controlarla”, razonó Jake. Pero el mago protestó: “Así no se reacciona a una maldición inmortal tope chunga”.

Además de redactar la noticia, podríamos proponer un ejercicio para redactar una noticia alternativa manipulada. ¿Cómo sería? Así aprenderíamos técnicas de manipulación, precisamente para saber evitarlas.

Pero, quizá incluso mejor, se podría practicar la comunicación cuestionadora que propone Mario Kaplún. Este capítulo propone un montón de debates:

  • ¿Qué es una maldición? ¿Existen?
  • ¿Se puede aceptar una maldición? ¿Cómo? Si se acepta, ¿sigue siendo una maldición?
  • ¿Es posible ver algo positivo como una maldición? ¿Una cosa puede ser maligna o benigna dependiendo de cómo pensemos en ella? (Creo que es la principal moraleja del capítulo)
  • ¿Tenemos miedo a cosas nuevas y desconocidas?
  • ¿Qué opinas sobre las personas que acaparan los espacios como los columpios?
  • Finn le tiene mucho cariño a su espada y no quiere comprar una nueva. ¿Cuándo es el momento de comprar cosas nuevas?
  • ¿Cómo se debe reaccionar a una maldición? jajaja

¿Cómo se reflejarían apropiadamente todos estos debates periodísticamente? ¡¡Me parece muy inspirador!!

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