A veces me apetece preguntarme “Qué tal” y responderlo por aquí. Vamos, como si esto fuera un blog o algo así  😉

El miércoles estuve en un taller de Scratch. (¡Gracias, Amaia!) E inicié un proyecto de videojuego sencillo. A ver si no abandono y os lo puedo mostrar algún día. El jueves, le hice una entrevista a un chico bien majete de la asociación Wikimedia España. La entrevista saldrá mañana lunes en el blog de Masticable. ¡Aaaah! No me daba cuenta de cómo echaba de menos entrevistar.  Últimamente me dedico mucho a motivar y orientar a otras personas para que se comuniquen… ¡y yo comunico menos! *o*

es otoño en El Pardo

El viernes estuve en la FNAC, empezando a aniquilar una tarjeta de 50 € que me regalaron hace meses. Me traje a Rosa Montero, Haruki Murakami y Elena Poniatowska. Me quedé con ganas de un libro sobre Wikipedia que me han recomendado, pero no lo tenían en tienda, hay que pedirlo. También de algún cómic, pero no descubrí ninguno que me hiciera ilusión. Últimamente veo muchos con trazo agradable, sobre anécdotas cotidianas, tema que me encanta, pero eché un vistazo a uno que, a la segunda historia, reforzaba un tópico sexista. Cerré el libro y me volví hacia las novelas.

la puerta hacia madrid

Ayer sábado hubo comida en la huerta. Se está realmente agusto. La verdad es que la huerta se ha convertido en algo muy interesante para mí: un patio de recreo, un parque de juegos. Creo que las niñas y niños tienen ese tesoro y, al pasar a la edad adulta, a menudo olvidamos algo tan fundamental, tan relajante, tan constructivo y tan inspirador como el juego. Me refiero, quizá, a otro tipo de juegos. Descubro que en la huerta juego continuamente. Construimos, aprendemos, nos relacionamos con algo en común en lo que no hay exigencias como un empleo o un voluntariado.

Hoy he estado de ruta con la bici. He elegido El Pardo. Me he llevado la novela de Elena Poniatowska con la que estoy ahora mismo: “La piel del cielo”. He llegado a una parte del libro que ansiaba. La verdad es que el protagonista es muy interesante, pero tan borregamente machista que me exasperaba. Por fin, un personaje le ha respondido con mucha razón. Os compartiré la cita en breve.

poniatowska