copyright worldImagina que dinamizas a un grupo de chicas y chicos que publican contenidos en internet. ¿Cómo actuar si una o uno de ellos publica un contenido sin citar la fuente?

  • ¿Se trata de un asunto grave o leve?
  • ¿Se debe editar o incluso eliminar el contenido? ¿Cómo arreglarlo?
  • ¿Hay que regañar o castigar a la persona?
  • ¿Cómo aprovechar un caso así en un proceso educativo?

Éste es un caso que se nos presenta de vez en cuando en Cibercorresponsales, donde trabajo: una comunidad de chicas y chicos menores de 18 años que se expresan en la Red.

Os comparto algunas ideas que tratamos de promover desde este proyecto.

Mira el problema como oportunidad: aprovecha para educar

Lo primero que quizá podemos plantearnos es que calificamos algunas anécdotas educativas, errores, como dramáticas contrariedades. Sin embargo, un fallo así -muy común, por otra parte- se puede convertir en una oportunidad para compartir con la clase una conversación sobre qué es el derecho de autoría y el derecho de cita. En lugar de centrarse en el error individual, personalmente, compartiría con el grupo un debate sobre los conflictos que se pueden producir ante estos dos derechos.

Luego, con la chica o el chico, se puede tener una conversación personal para animarle a corregir el contenido.

Además, quizá descubramos un momento oportuno para realizar una clasificación de prácticas en internet por su nivel de gravedad: ¿es más grave publicar algo copiado que publicar un teléfono perssonal?, ¿compartir una foto de una amiga sin permiso o una canción machista?, ¿qué consecuencias podría provocar cada práctica?, ¿con qué tipo de acciones y tiempos responder ante cada conflicto?, ¿nuestros miedos son reales?, ¿nos comportamos de forma temeraria en ocasiones?

En este caso, desde Cibercorresponsales, no valoramos una violación de los derechos de autoría como un asunto tan grave como para editar o eliminar el contenido, al menos sin un proceso educativo previo de negociación.

Conflicto entre derecho de autoría y derecho de cita

Se puede explicar de una forma muy sencilla. Yo les describiría dos casos. Imagina que has elaborado un relato, una entrevista, un dibujo o un poema. Te has esforzado mucho. Le has dedicado tiempo. Estás muy orgullosa del resultado.

  1. Imagina si una persona lo copia y pega en otro sitio sin citarte, ¿cómo te sentirías?, ¿qué te parecería algo así?
  2. Ahora imagina que lo copia y pega, pero además te cita e incluso puede que añada algún comentario con su opinión, o incluso utiliza ese trabajo para adaptarlo y hacer una nueva creación, ¿cómo te sentirías?, ¿qué te parecería algo así?

Aprovecharía para explicar con sencillez qué son los derechos de autoría, las licencias libres y qué es el derecho de cita (algo bastante olvidado en este mundo en el que parece mandar la C del copyright) y algunos ejemplos en los que entran en conflicto. En cada ejemplo, quizá pueden exponer cómo juzgan cada uno. Descubrirán quizá que no es tan sencillo en algunos casos.

¿Cómo se cita adecuadamente? ¿Qué beneficios tiene citar?

En internet, en mi opinión, la cita básica se compone de una mención a la persona y se incluye un enlace (que funciona al hacer click). Conviene explicar que no vale con enlaces generales como “Google”, “Blogger” o “Tumblr”, hay que explicar que se debe incluir el enlace directo al sitio dentros de esos grandes portales. A su vez, podemos explicar qué es un permaenlace. Se les puede animar a dejar un aviso en el sitio citado.

Yo añadiría además que conviene citar lo más interesante, no todo, y también resulta muy valioso incluir una argumentación sobre qué te ha hecho citar ese contenido. Además, que seleccionar con buen gusto (no un sitio donde se pone de todo sin criterio) y citar adecuadamente también es algo que se valora mucho en internet.

Además, se puede mencionar que la cita puede promover precisamente que la persona citada descubra ese enlace y te acabe visitando y dejando algún comentario. Incluso, a partir de una cita, puede surgir una relación en internet. Y, ¡de repente!, esto desemboca una bonita y curiosa historia de la que surgió un relato a dos manos, una amistad o un empleo.

Se puede hacer referencia a la importancia fundamental de la cita de las fuentes informativas en el Periodismo: aportan credibilidad a las informaciones y, cuantas más consultemos (y más diferentes entre ellas), posiblemente más plural y completa resultará el contenido.

También se pueden describir de los tipos de citas que se incluyen en los libros.

Paciencia y comprensión

Solemos esperar que chicas y chicos participen de una forma perfecta en internet. A veces olvidamos que se encuentran en pleno proceso educativo. También se nos pasa que quizá existan otras explicaciones a fallos como no citar la fuente:

  • Posible olvido sin ningún tipo de intención infernal detrás. Sobre todo cuando esa persona no ha citado la fuente, es decir, no ha dicho directamente que ella es la autora, mintiendo así
  • Falta de hábito
  • Pereza infinita
  • La sospecha o certeza de que eres poca cosa y de que nadie se va a enterar de tu copia, y por tanto nadie se ofenderá por ello. Aquí, podemos contarles cómo de fácil es saber si algo se ha copiado o no pegando un párrafo copiado en el buscador
  • Uso frecuente de plataformas como Twitter y Tumblr, que precisamente incluyen la cita automáticamete al “retuitear” o “rebloguear”, sin que tú debas acordarte de hacerlo. De este modo, usando plataformas que no hacen esto, posiblemente olvides o te dé pereza hacerlo
  • La idea panteísta, pánfila y feliz de que en internet todo es de todas y todos (jajaja)

Respetar los contenidos: que sea la chica quien los edite

En nuestra respuesta, invitamos a las personas que reportan este tipo de cuestiones a que no tengan la pretención se eliminar o editar los contenidos de las chicas y chicos por su propia mano. Preferimos explicarles nuestros argumentos y que sean ellas y ellos quienes decidan editarlos con sus propios criterios.

Así pensamos que fomentamos:

  • Una actitud de responsabilidad hacia sus propios contenidos
  • Una sensación de confianza: las chicas y chicos han de saber que creemos en su responsabilidad
  • Respeto ante sus contenidos: no editamos ni eliminamos sin avisar y tratar de negociar antes. Pienso que a menudo tenemos “las manos muy largas” y respetamos antes los derechos de autoría de las personas adultas que de nuestras chicas y chicos
  • La negociación antes que la regañina o el castigo
  • Otorgar tiempo para corregirse a una misma y rectificar
  • La oportunidad de que entiendan las razones y actúen ante su propio proceso educativo: ¿cuántas veces se castiga sin dar tiempo a debatir y comprender los motivos?

Post scriptum: Ejerciendo la educomunicación

Quizá, en el vocabulario de moda, se me podría calificar como “community manager”, dinamizadora de una comunidad. A mí me gusta especialmente verme como una educomunicadora también.

Desde hace años pienso que en la comunicación que se practica habitualmente se ha olvidado una función esencial: la educadora. A mí me gusta comunicarme, pero encuentro urgente apoyar a las personas para que se expresen, utilicen las herramientas a su disposición, aprendan a leer críticamente y busquen enfoque más creativos y comprometidos. Y me refiero tanto a niñas y niños, como a personas adultas.

 

Imagen: CALI.org