Hace unas semanas me dio por traducirme los subtítulos de una película completa. Lo que empezó como un momentazo friki, acabó convirtiéndose en una curiosa y repentina aventura de acercamiento a un lugar lejanísimo: ¡Australia!

Todo empezó cuando buscaba información sobre una cantante que me vuelve muy loca: Missy Higgins. Es una chiquita australiana de mi edad. Me di cuenta de que la página de la Wikipedia en castellano no estaba actualizada*: en su versión en inglés no sólo se incluía su nuevo disco (que ya conocía), sino también la participación en una película.

¡Dios mío, Missy sale en una peli!

Conseguí la película con subtítulos en inglés. No me pareció ninguna joya, aunque pueden escucharse algunas canciones que no conocía de esta mujer y verla nadar (jajaja). Pero me incordiaba que no estuviera disponible en castellano.

Veneramos lo de compartir por internet, pero a menudo es difícil disponer obras de otras culturas. Por ejemplo, lo diré claramente: me jode amargamente que nadie haya pirateado ya el documental sobre Uganda “Call me kuchu”, que ni siquiera se puede conseguir ni pagando.

Hace muchos años, con mi hermana, me traduje los 39 capítulos de uno de mis animes* favoritos. De repente, sentí nostalgia y me pareció bonita idea volver a intentarlo. En tres días, estaba todo. También conté con la ayuda de mi hermana, quien tuvo que transcribir algunas canciones cuya letra no localizaba ni en inglés.

De repente, traduciendo la peli, me empezó a gustar mucho más. No sólo porque la entendía mejor, sino porque de repente captaba y comprendía mejor algunos detalles culturales, trucos de planos, bromas, contextos e incluso había indagado en el perfil de actores y actrices.

Lo que comenzó como una frikada de proporciones estupendas acabó convirtiéndose en un pequeño acercamiento a una cultura, donde la curiosidad y el análisis de repente se alían con lo divertido y extravagante.

¡Algunas curiosidades!

La película cuenta una huida de un chico desde un internado en Perth a Broome, su ciudad natal, encontrando a gente muy loca en el camino por toda la costa Oeste de Australia.

  • Creo que la canción principal resume buena parte del mensaje de la película, bien crítico con el colonialismo y la religión

 

  • La peli está basada en un musical de 1989 escrito por Jimmy Chi, premiado por la contribución de su obra a los derechos humanos y considerado por el gobierno australiano como un “tesoro viviente”. Podéis verle en este vídeo dirigiendo la obra en el 90 (lleva gafas), imágenes de la película de 2010 y a él interpretando la canción “Bran nue dae”

  • Gran diálogo del sacerdote al chico protagonista: “Puedes convertirte en un individuo de éxito, Willie. Y también puedes llegar a acercarte a Dios. ¡Puedo verlo! Willie, puedes seguir adelante y ayudar al pueblo aborigen. Están clamando en el desierto. Reza fuerte. No para mí sino para ti . Incluso… ¡puedes llegar a ser como yo!”
  • En la canción principal, parece que el grupo baila claqué… pero fijaos que no hay ni un solo plano de los pies 😉

La historia muestra también cómo quienes persiguen y tachan a unas personas también esconden grandes errores.

[SPOILER] Me encanta el final de la peli. Después de tanta marginación, todos los personajes quieren ser aborígenes: incluso Annie, el personaje que interpreta Missy Higgins, se inventa una chorrada para ser parte de la fiesta. [/SPOILER]

 Cosas relacionadas

*1 = No os preocupéis, ya he actualizado la versión en castellano de la biografía de Missy Higgins en la Wikipedia. JAJAJA
*2 = Dibujos animados japoneses.