Te diriges perezosamente al parque. Callejeas. Descubres rosales en jardines tranquilos. Vecinas y vecinos sentados en portales de otros tiempos. Hueles una flor, hueles otra. Avanzas. Vuelves a agacharte para oler. Del cemento pasas a caminar sobre tierra. Se aproxima el atardecer. Intentas captar la luz dorando cada elemento.

Entre los árboles, un chico ensaya con el saxo. No te acercas mucho para no molestar. Pero te quedas como público.

rosales

rosa albaricoque

rosa almendra

rosa rosa

rosa violeta

rosa blanca con bordes rosas y corazón amarillo

espigas en la Dehesa

atardece

luz

luz antes del anochecer

luz

anochece

anochece en la Dehesa de la Villa

Ha valido la pena vencer la pereza.