Defendiendo la Ciudad - Defending the City

En nuestras casas se percibe una extraña sensación, una especie de orgullo por haberlas hecho capaces de resistir a un impreciso peligro que podría presentarse. El interior es ordenado, confortable, relajante, mientras que el exterior es caótico, abrumador y angustiante.

El congelador está lleno de alimentos que pueden durar meses, la colección de vídeos nos permite tener las películas que más nos gustan en nuestra casa. ¡En nuestras casas estaremos bien suceda lo que suceda fuera! Es el exasperado encierro en lo privado.

Antes se invertía casi todo en la ciudad, en lo público. La casa era modesta, servía para lo mínimo indispensable. La verdadera “habitación” era la ciudad, que debía ser hermosa, acogedora, apta para el paseo, para el encuentro, para el gasto, para el juego.

Hoy se ha invertido la tendencia, se invierte en lo privado, en la casa, que se vuelve cada vez más refugio y fortaleza.

Defenderse, resolver cada cual los problemas por su cuenta, encerrarse en casa, significa abandonar la ciudad.

Francesco Tonucci en “La ciudad de nos niños”. En bibliotecas, con la signatura “72 TON ciu”.

Ilustración: Marcos Telias, cc en flickr con el título “Defendiendo la ciudad… ¿o no?”