Algo muy bestia está pasando en Madrid. Todos los días se pueden ver redadas y controles ilegales de la policía para amedrentar a personas sólo su aspecto…

¿Tienes un tono de piel un poco oscuro y ropa barata?, ¿has olvidado el DNI en casa? Pues la tienes clara. Hoy mismo puedes acabar pasando la noche en comisaría.

Así miles de personas -que no han cometido ningún delito- viven bajo una rutina de control. De miedo. De presión.

No es una cuestión de seguridad. No evitan ni investigan delitos. Es ra-cis-mo. Y ya está.