No sé cómo decirte. Es eso. Lo que nos pasa a las mujeres de esta edad. Como yo. Lo hemos visto. Llevábamos a los hijos por la mañana al cole. Vuelta a recogerlos. Ida y vuelta luego otra vez por la tarde. Así los cinco días de la semana. Y la comida. Las lavadoras. Ir al hospital cuando se ponen malos. Al principio piensas que es todo bonito. Casarse, tener hijos. Y luego piensas en todo lo que haremos cuando estén mayores. Mi marido lo decía. Ahora ya no lo dice. Y ahora lo he visto. Estoy desengañada. Ahora sé que no va a pasar todo eso. Y no sólo somos nosotras, tengo amigas españolas que también están así. Que yo lo sé. Que lo veo. Que me lo cuentan. Y bien jóvenes. Lo que pasa es que al principio piensas que él ya trabaja mucho. Que si el respeto al marido. ¿Sabes? Mi hijos dicen que yo no soy mayor de edad. Porque le consulto todo. Y encima a veces te sientes culpable, cuando le has llegado hasta a echar el colacao en el vaso. Pero, ¿qué otra opción tenemos? Es difícil.