Intentaba animar a las ladies para que asistieran a un seminario titulado “Racismo, intolerancia e islamofobia”.

“Ya sabeís qué significa racismo…Síiiiiii. Y qué es tolerancia e intolerancia…Síiii. ¿Y lo que es islamofobia?…Ups…¿Eso qué es?”

Entienden la explicación y escuchan los ejemplos de noticas recientes. Su cara es de estupor. Sí, existe y tiene nombre, islamofobia.

Al día siguiente íbamos camino del desfile de carnavales cuando un vigilante de Metro tuvo a bien hacernos una demostración a un grupo de más de 30 mujeres y menores. Apenas alguna se dió cuenta de lo que sucedía pero a las custro monitoras que íbamos nos quedó clarísimo. No es el primer ejemplo de este mismo vigilante.

Camino de vuelta mientras esperabamos el ascensor para bajar al Metro, una señora española se dirigió a una de las ladies y le dijo ” estoy harta de tanto extranjero” y acompañó la frase con un pisotón a nuestra ladie. Ninguna llevaba el NIE ni el pasaporte en la boca, ni siquiera tiene esta ladie rasgos étnicos ajenos a la península ibérica, pero sí lleva un rasgo distintivo religioso, un pañuelo sobre la cabeza.

Ahora, aunque les cueste pronunciarla saben que hay una palabra para todo esto.