Andar es desplazarse por el espacio utilizando el movimiento de las piernas, primero una y luego otra, puesto que el músculo, unido a los huesos por tendones y tejido conectivo, convierte la energía química en tensión y contracción, tirando de los huesos como lo hace una palanca a lo largo de su bisagra. La coordinación de estos movimientos, aprendida desde la infancia, permite mover el cuerpo para hacerlo presente en otro sitio distinto. Porque algo tendríamos que hacer allí.

Cada vez tenemos que hacer cosas en lugares más alejados y preferimos que el traslado de nuestro cuerpo ya no lo hagan nuestras piernas sino otro cuerpo, normalmente autopropulsado gracias a los carburantes fósiles, lo cual nos permite ahorrar esfuerzo y tiempo. Con esos ahorros podemos dedicar nuestro esfuerzo y tiempo a otras actividades más interesantes como trabajar horas extras no remuneradas o ver la televisión 3,45 horas al día (media española). Así evitamos también encuentros en la calle con vecinos o conocidos o con las anécdotas ciudadanas de lo cotididiano que pudieran entretenernos y robarnos tiempo para otras actividades más importantes como trabajar o ver nuestra serie favorita de televisión. La posibilidad de gestionar mucho más eficazmente el desplazamiento del propio cuerpo permite la administración exacta de nuestro tiempo y que busquemos la máxima efectividad del esfuerzo que dedicamos a cualquier actividad, aunque ello devenga en estrés.

Andar es lo que recomiendan que haga uno cuando tiene sobrepeso o quiere cuidarse, porque una hora al día trasladando el cuerpo a pie activa la circulación, reduce el estrés y quema 300 calorías. Por eso ahora muchos atareados ejecutivos en los Estados Unidos de América comen rápidamente y utilizan el tiempo asignado a la comida para ir al gimnasio del centro comercial. Allí se puede dejar cómodamente el coche en un lujoso parking y unas escaleras mecánicas transportan tu cuerpo (incluídas las piernas) hasta la entrada del recinto. Una vez dentro, te subes a una máquina que te permite andar durante horas sin trasladarte.

fitness con escalera mecánica

Isidro Jiménez
Homenaje al documental “La Isla de las flores”