cammermeyerAyer estuvimos viendo la peli “Expediente Cammenmeyer” (Serving in silence). Cuenta la historia real de Margarethe Cammermeyer, una noruega que ingresó en el ejército de Estados Unidos.

En este ejércido existe la famosa regla “don’t ask, don’t tell”, que prohíbe preguntar o hablar sobre la homosexualidad.

Cammermeyer llegó a un alto cargo del ejército y, en 1989, durante un interrogatorio para ascender a otro cargo, admitió ser lesbiana.

Evidentemente, no sólo no ascendió, sino que el ejército la expulsó de sus filas. La señora -tenía 46 años entonces- no se rindió y denunció al ejército por esta regla basada en prejuicios, sosteniendo que es inconstitucional.

En 1994, el juez Thomas Zilly falló a su favor y estableció que prohibir a las y los homosexuales servir en el ejército era inconstitucional. Ella volvió a la Guardia Nacional y allí sirvió hasta su retiro en 1997.

En 1995, Glenn Clouse protagonizó una película en la que se relataba la historia de Cammermeyer. Os he dejado la escena más chula: cuando su retrógrado padre le dice “no lo entienden, vives una vida normal”.

Actualmente, Cammermeyer tiene 67 años y es activista pro derechos LGTB.

La norma Don’t ask, don’t tell… sigue vigente hoy en día.