En un clima de privatización y de reducción de los servicios que presta el Estado, se espera que los ciudadanos más responsabilidades respecto de sus comunidades locales y sus compatriotas más desfavorecidos.

Tampoco aquí está claro cómo unas personas que deben competir necesariamente y poner en primer lugar su propio interés durante toda su vida laboral pueden cambiar radicalmente de mentalidad y dedicarse a los desfavorecidos y a los apromidos en su tiempo libre.

Susan George en “Informe Lugano”.