Antes, el derecho a voto estaba reducido a los padres de familia. El siglo XX ha empezado a cambiar esto: en muchos países se reduce la edad para votar y se reconoce el derecho a cualquier persona, sin distinción de raza, sexo o poder económico.

Mientras, la prensa continúa situando como protagonistas a los* personajes del siglo XIX:

A lo largo del siglo XX, especialmente en las últimas décadas, se han producido cambios decisivos en las sociedades democráticas. Por una parte, se ha modificado la consideración de las personas a las que se reconoce los derechos políticos, que pueden ser electorales o que pueden concurrir a las elecciones para acceder a diferentes cargos públicos.

El derecho de voto, restringido primero a los pater familiae* que disponían de patrimonios (sufragio censitario), se ha ido extendiendo a todos los hombres y mujeres de edades cada vez más jóvenes (sufragio universal).

(…)

Los resultados confirman la existencia de una mirada informativa compartida, aunque con matices, por los distintos periódicos y periodistas, que adopta un enfoque reducido y limitado a unos pocos colectivos más o menos homogéneos que comparten algunos rasgos comunes: están formados predominantemente por varones adultos que ocupan distintas posiciones jerárquicas en los escenarios del poder políticos, económico, cultural… o que, en todo caso, se organizan para confrontarse a éstos y acceder a estos escenarios de poder.

Y este enfoque parece insensible e impermeable a los cambios protagonizados por la mayoría de mujeres y hombres, y resulta cada día más obsoleto, como anclado en las democracias decimonónicas que sólo reconocían el derecho de voto a los pater familiae y cada vez más alejado de la realidad humana y la ciudadanía plural que compone las sociedades actuales.

“¿De qué hablan las noticias? Guía para humanizar la información”, Amparo Moreno, Florencia Rovetto y Alfonso Buitrago

* Obsérvese que no uso el masculino como genérico.
* Pater familiae significa padre de familia en latín.