el blog de los proyectos de Olga Berrios

Activismo

La política de la vida cotidiana

Hay un proceso histórico que domicila la utopía en lo cotidiano. Las formas de desear estuvieron vinculadas a un modo concreto de imaginar el futuro, en función del gran proyecto del capitalismo industrial; era un proyecto para una sociedad venidera, la de la riqueza de las naciones y el progreso.

La sociedad industrial confundió la utopía con aquello distante que justificaba aplazar permanentemente la satisfacción: “ahora estamos mal…, pero mañana estaremos mejor, si somos capaces de trabajar y no apresurar las satisfacciones”.

La utopía era traída por el esfuerzo, la paciencia y la ingeniería técnica a la hora de diseñarla. ERa el tiempo que cultivaba la futurología, como sistema de alarma temprana, al mostrar lo que puede suceder, lo que podía pasar o, sencillamente, lo que debía ocurrir*.

El voluntariado es el sismógrafo de otro modo de vivir el deseo, que se domicilia en la cotidianeidad; para el que no hay ninguna sociedad ahí fuera, esperándonos, que no sea la que nosotros seamos capaces o incapaces de construir ahora mismo*.

Como presentía Cavafis, en su viaje a Ítaca, “ni al froz Poseidón has de encontrar,/ si no lo llevas dentro del corazón/ si no lo pones ante tu corazón”*.

Nace así un nuevo paradigma: si la militancia resultó esencial cuando había que defender grandes causas, el voluntariado es básico cuando necesitamos defendernos de la indiferencia; el voluntariado introduce la conciencia de lo concreto, como antídoto de lo abstracto.

El militante apela a la épica para acreditarse; el voluntariado, a la prosa de lo cotidiano para hacerse deseable.

Ximo García Roca en el número 122 de la revista “Documentación Social”.

*= Clarke, A.: “Entrevista”, El País, 1 de noviembre de 1999.
*2= Melucci, Alberto: “La experiencia individual y los temas globales de una sociedad planetaria”, en “Los movimientos sociales”. Trotta. Madrid, 1998, pág 364.
*3= Cavafis: “Cien poemas”, Caracas, 1987, pág 45.

3 Comments

  1. Arancha

    Ay Olga! García Roca en La Broma ¡¡qué ilusión más grandeeee!!!!!! se me saltan las lágrimas!!!

  2. Comment by post author

    Descuida: dentro de ná empiezo a citar a Aranguren.

  3. Arancha

    inundo el teclado de la emoción :-p

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