Como primera fase para elaborar un plan de comunicación, es interesante analizar a nuestra propia entidad y su situación comunicativa.

Podríamos empezar realizándonos la siguiente batería de pregunta sobre nuestra organización:

  • ¿Con qué recursos materiales cuenta la entidad? Sede, equipos informáticos, conexión a Internet, biblioteca, fotocopiadora, etc. ¿Qué presupuesto tiene el equipo? ¿Es el adecuado?
  • ¿Con qué recursos humanos se cuenta? ¿Son los idóneos? ¿Cuántas personas forman parte del equipo de comunicación? ¿Hemos contratado una empresa externa? ¿Estas personas son voluntarias o están remuneradas?
  • ¿Qué perfil tienen las personas que forman el equipo de comunicación? ¿Tienen formación universitaria y experiencia, sólo tienen algunas nociones de comunicación, cómo se manejan con herramientas de Internet? ¿Hará falta alguna formación específica?
  • ¿Cuáles de los proyectos que se realizan requerirán de un apoyo de comunicación externa o/y interna?
  • ¿Qué herramientas se han utilizado hasta ahora en la comunicación? Notas de prensa, ruedas de prensa, página web, blogs, cartelería, etc… Hagamos una recopilación y analicemos.
  • ¿Cuáles han sido hasta ahora nuestros objetivos de comunicación? ¿A qué público nos hemos dirigido? ¿Qué tipo de mensajes hemos transmitido? ¿A qué medios de comunicación o por qué vías nos hemos comunicado?
  • Con todo este material, preguntémonos cómo describiríamos el actual estilo comunicativo de nuestra entidad.
  • ¿Qué es lo que funciona y qué es lo que no ha funcionado hasta ahora en cuanto a comunicación? ¿Cuáles son las principales dificultades a las que nos enfrentamos? Falta de motivación, recursos humanos o materiales, conocimientos, ausencia de cultura participativa, etc.