Hoy estoy buscando información sobre seguros de voluntariado para mayores de 65 años (parece que poca gente los hace) y me he acordado de Alejandra.
Ponerse en contacto con Alejandra Sánchez es difícil. En casa le cogen los recados del teléfono y para hablar personalmente con ella hay que llamarle a la hora de las comidas.
La razón es que no puede estar quieta en casa. Tiene 67 años y es “voluntaria las mañanas, las tardes y a veces algunas noches”.




