Arancha me pasaba el otro día este artículo de Genís Roca. Copio parte:

Si hablas con la más alta dirección de las grandes empresas y corporaciones te dirán que ellos no están en la Web 1.0. Que al final de los 90 perdieron mucho dinero cuando estalló la burbuja de las puntocom y que aprendieron perfectamente la lección. (…)

4.5 fue el IPC del 2007 en España. Un proyecto debe rendir al menos un 4.5, de lo contrario implica pérdidas. Y eso sí que es peligroso para la competitividad y la supervivencia. Los de la Web 4.5 se sienten superiores: tienen el dinero. Los de la Web 2.0 se sienten superiores: tienen un estilo. ¿Quién tiene razón?. Ambos creen tenerla, pero los de la Web 4.5 son los que mandan.

La Web 2.0 debe dejar de mirar hacia atrás (hacia la Web 1.0) y debe orientarse hacia adelante (hacia la Web 4.5).

Lo he comentado hoy en el taller. Carolina de Entreculturas ha intervenido diciendo que es razón que la 2.0 no da un modelo económico claro, pero que en realidad a las entidades sin ánimo de lucro no es esto lo que nos preocupa.

Señalaba precisamente la 2.0 se parece mucho en los modos a nuestra forma de trabajo.

Aunque es muy cutre, aprovecho para recordar aquel vídeo que hice…