el blog de los proyectos de Olga Berrios

Activismo

¿Pero era un auténtico revolucionario?

Tantas cosas por hacer. Alice sabía que no haría ninguna de ellas hasta recibir noticias de Mary. Se quedaría allí sentada, sola, sin hacer nada.

Era gracioso, la describían como desempleada, nunca había tenido un empleo, y siempre estaba atareada.

Quedarse allí sentada tranquilamente, dedicada sólo a pensar, era todo un lujo. Resultaba agradable… estar a solas.

Un sentimiento de culpa amenazó con invandir este pensamiento: eso era una deslealtad hacia sus amigos. No quería ser como su madre que era una egoísta.

Solía protestar y dar la lata para poder quedarse sola una tarde, los niños tenían que aguantarse.

Privacidad, intimidad. Daban tanta importancia a eso; cuando el 99% de la población mundial ni sabía qué significaban esas palabras, suponiendo que las hubieran oído alguna vez.

No, era mejor así, más sano, un grupo de camaradas. Que compartían las cosas.

Pero ante este pensamiento empezó a sentir el mordisqueo de una preocupación y se dijo: Por eso estoy tan trastornada esta mañana. Mary, Reggie. Simplemente no son como nosotros. Nunca se abandonarán de verdad hasta confundirse con los demás, seguirán siendo una pareja.

Aunque naturalmente eso también sucedía con Roberta y Faye; formaban una pareja, habían dejado claro que tenían sus propias actitudes y opiniones. No les gustaba lo que estaba ocurriendo en esos momentos con la casa.

¿Y Bert y Pat? No, ellos no tenían su pequeña opinión privada enfrentada a las de los demás; pero Pat sólo estaba allí porque le gustaba de verdad que se la follaran (¡ésa era la palabra!). ¿Y Jim? ¿Y Philip? ¿Y ella y Jasper?

Puestos a hilar fino, ella y Jasper eran los únicos auténticos revolucionarios de la casa. Anonadada ante esta idea, sin embargo, procedió a analizarla.

¿Y Bert? Jasper lo aprobaba. Los vínculos que Jasper establecía con otros hombres que hacían el papel de hermanos mayores no tenían nada que ver con sus posturas políticas, sino que dependían del carácter de aquéllos; todos eran siempre del mismo tipo, de carácter fácil. Amables. Eso era. Bert era una buena persona. ¿Pero era un revolucionario?

Sería injusto decir que Faye y Roberta no son verdaderas revolucionarias sólo porque no me gustan, pensó Alice… ¿a dónde la llevarían esos pensamientos? ¿De qué le servían? El grupo, su familia, aparecía desmenuzado, disminuido, criticado hasta la aniquilación.

Doris Lessing en “La buena terrorista”.

Los saltos de línea son míos. Los he metido para que se lea mejor en pantalla.

En pocas líneas, Lessing toca varios temas interesantísimos:

  • Privacidad versus opinión propia, opinión en equipo y opinión pública. Privacidad e intimidad como lujos prescindibles en pos de un cambio.
  • Podemos jugar a cambiar la palabra “revolucionario” por “activista” o “ciudadanx”. ¿Quién es auténticamente activista/ciudadanx? ¿Quién lo decide?
  • Los análisis de este tipo, ¿a dónde nos llevan?, ¿de qué sirven? ¿Cuánto daño han hecho a los movimientos asociativos?
  • ¿Tenemos cuidado al calificar cómo ocupan su tiempo lxs demás? ¿Una desempleada lo es realmente? ¿El trabajo realmente es lo que se considera oficialmente como tal, con su sueldo y su contrato?

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