Bruno me preguntaba esto en la entrevista abierta que propuse hace unos días.

Desde canalsolidario a menudo se ve información sobre turismo internacional solidario. ¿Qué opinas al respecto? (Lo digo porque yo tengo muchas dudas al respecto… ¿No mandan demasiadas ONGs voluntarios demasiado poco preparados?

Creo que pensamos algo parecido. Yo he participado ya en dos experiencias de turismo solidario. Una en Argelia y la otra en India. Además, conozco bastantes ONG que ofrecen estos viajes debido a la búsqueda de proyectos que suelo mantener para participar en ellos.

Está claro que dos experiencias no son suficientes como para tener una opinión seria sobre el asunto, pero de momento he decidido no intentarlo más. No me gusta.

Apunto varias razones:

  • Generalmente se viaja con muy poca formación. Y con un gran reto: ¡el idioma!
  • Es demasiado poco tiempo. Cuando ya te has adaptado a la realidad y superado el primer impacto, es hora de regresar.
  • Viaja mucha gente ¡demasiada! con unas ideas demasiado paternalistas y sin nada de formación en voluntariado y cooperación.
  • Los grupos que viajan son demasiado numerosos. Si ya la adaptación al país es complicada, encima tienes que abordar la convivencia granhermano.
  • Hay quien sí le encuentra sentido al gasto de dinero en vacunas, billetes de avión, alojamiento, etc… para una oportunidad así de corta. Pero yo no puedo ver más que derroche económico y energético que suele dar como resultado una experiencia demasiado superficial e inconexa, tanto para quien viaja como para quien recibe a la comitiva.

    Para el sector, creo que resultaría más beneficioso reorientar la fuerza del voluntariado hacia proyectos en España o en países muy cercanos con menores diferencias socioeconómicas y culturales. Si no corremos el riesgo de restarle importancia a quienes lo necesitan y la utilidad de nuestro esfuerzo… y en cambio darle el protagonismo a lo exótico, al reto de la adaptación y la convivencia. Esto es lo que debería ser anecdótico.

    Actualmente creo que el sector -en gran parte- sostiene el turismo internacional solidario porque es más atractivo en términos publicitarios: consigue más voluntariado y más fondos.

    Para quienes no conocen mucho el tema, me parece evidente que les sonará más glamuroso visitar las chabolas brasileñas a trabajar en un programa de sanidad e higiene en las barriadas sevillanas.

    Si yo participo en un proyecto internacional ¡y ya sabéis que me gustaría! será en un grupo muy reducido y con una preparación previa muy buena. Con contacto habitual con la contraparte.