Bruno me pregunta esto en la entrevista abierta que propuse hace unos días.

En mi opinión, algunos movimientos sociales son muy herméticos (Por ejemplo, participar en el Foro Social de este año era difícil si no estabas previamente implicado en alguna ONG participante). ¿Tú lo ves igual? ¿A qué crees que se debe ese hermetismo y de qué manera crees que podría ir cambiando?

No creo que yo tenga la respuesta muy clara. Sospecho varias cosas. Se me ocurre que a veces utilizan y se acostumbran a un lenguaje y a una iconografía que para la mayoría puede resultar violento o molesto. De hecho pienso que muchos movimientos suelen relacionarse de manera más o menos inconsciente con la delincuencia.

Puede ocurrir que utilicemos vocabulario muy técnico. Hablamos de “recursos hídricos” en lugar de “agua”.

Pienso también algo muy duro para quienes trabajamos en el sector. Pienso que la mayoría de las veces que intentamos sensibilizar o concienciar lo hacemos para gente ya sensibilizada y concienciada. Es lo más cómodo.

Nos decimos “ha venido gente a la manifestación o a tal acto” y esto tranquiliza. Pero, ¿qué tipo de gente ha acudido? ¿No somos casi siempre las mismas y los mismos? (Esto me recuerda al artículo que publiqué sobre el LGTBcentrismo. )

Es difícil, pero tenemos que llevar esos mensajes de manera más rotunda a espacios donde no se suelen escuchar. Recuerdo por ejemplo un colectivo que intentaba trabajar de esta manera la homofobia: creaban grupos de gente homosexual que “invadía” cada noche bares con un ambiente muy tradicional.

Creo que les llaman “guerrillas”. Fíjate que el nombre nos suena divertido a quienes estamos más metidxs en líneas activistas, mientras que para otras personas sonará demasiado belicoso.

Por otro lado, la solidaridad y el activismo deberían ser -por muy complicado que parezca- una actitud hacia una pluralidad de causas y no hacia una concreta. No eliges una causa, eliges una actitud. Puede que tu objetivo sea salvar a las ballenas, pero deberían importante también otras cosas… estén más o menos relacionadas. No tiene sentido apoyar una única causa. Como decía hace poco: tú eliges, tu decides, tu excluyes.

¿Cómo cambiar esto? Trabajar mucho más la imagen y el vocabulario que utilizamos. Escoger mucho más el público hacia el que dirigimos el mensaje. Realizar continuamente pedagogía con quienes nos rodean. Montar habitualmente actos entre diferentes colectivos para conocernos mejor.

Seguro que al resto se os ocurren muchas más respuestas.