Tan básica como realizarse una serie de preguntas que cuestionen nuestra idea. Imaginaos que ya hemos escogido el proyecto con alguna herramienta de internet que vamos a realizar o tenemos ciera intuición de que algo necesitamos y algo tenemos que buscar.

Vamos a orientarlo lo mejor posible.

  • ¿Qué necesidad tenemos? ¿Es una necesidad prioritaria? ¿Este proyecto podría solucionar esa necesidad? ¿Qué otros objetivos complementarios puede tener esta herramienta?
  • ¿Quién se va a encargar de realizar el proyecto? ¿Cómo repartiremos los cargos?
  • Si esta persona deja de encargarse de este proyecto… ¿qué pasará con el sitio?, ¿de qué manera lo podremos seguir manteniendo?
  • ¿Vamos a necesitar realizar una formación previa entre los/as participantes? ¿Cómo será?
  • ¿Cuál será el público objetivo del proyecto? ¿Quién va a leer el blog/boletín/wiki que realicemos?
  • ¿Qué buscarán lxs usuarixs en nuestro proyecto y para qué lo utilizarán? ¿Querrán explorar a ciegas, sin ningún objetivo en concreto? ¿Buscarán una información determinada? ¿Vendrá a “hacer algo”?
  • ¿Qué nivel de participación y diversidad fomentará y visibilizará este proyecto? ¿Moderaremos la participación? ¿Será coordinada? ¿Cómo?
  • ¿Generará este proyecto algún tipo de brecha digital? ¿Cómo arreglamos esto?
  • ¿Qué límite en el tiempo tendrá nuestro proyecto?
  • ¿Qué actualización a la semana o al mes tendrá el proyecto?
  • ¿Qué estructura tendrá este proyecto? (secciones, servicios o ayuda) ¿Son todos sus elementos necesarios? ¿Podemos simplificarlo?
  • ¿Qué difusión realizaremos del proyecto creado?
  • ¿Con qué recursos contamos para realizar el proyecto?
  • ¿Qué herramienta o qué herramientas vamos a utilizar? ¿Son las más adecuadas para realizar el proyecto?
  • ¿Se adecúa nuestro proyecto a los criterios sugeridos?
  • ¿Cómo evaluaremos el impacto o el éxito del proyecto?

La idea de estas preguntas no es constituir el plan estricto que fastidie la creatividad. Creo en una cosa: hay que aprender cambiando las cosas, adaptándolas según nuestra intuición y reflexiones.

Por eso he tachado lo de “planificación”. No se trata de marcar un camino estricto, sino de cuestionarse y cambiar/construir sobre nuestras propias respuestas.