Me pongo el MP3. Tiene pocas canciones, mierda. La peli es mala y encima no se oye nada. El documental, pingüinos que se morrean. Lo repiten. ¿O es otro capítulo? Me duermo. Vuelvo a despertar. Ha pasado poco tiempo. Ese señor que me mira y sonríe. He estado apunto de no llegar al tren porque pensé que iba en bus… ¿Qué coño me pasa en la cabeza? Menos mal que estaban ahí las compas.

Me conecto a Internet por el móvil. Lo intento, pero no furula nada bien. Es de noche, no puedo entretenerme con el paisaje. No se ve un pijo. ¿Por qué no me he traído el libro de Oliver Sacks? Tengo un juego en el móvil. Un sudoku. Trato de averiguar cómo se juega. Después de un rato de sumar y multiplicar, lo descubro. Casi me curro una raíz cuadrada. Al segundo sudoku concluyo que me parece un coñazo el jueguecito.

SMS de Flipe. El tío se preocupa. Qué tío. ¿Qué estará haciendo ésta? Luego le mando la foto de los caballos que vi ayer. Estamos parad+s. Cuánto tarda en volver a ponerse en marcha. ¿Cómo se llama la empresa en la que trabaja Juan? ¿Podría volver a dormirme? No sé si llegaré a tiempo para cenar algo.

1 comentario en “En el tren de Huelva”

churri! qué bien que llegaste!! espero que haya ido bien el curso! besos!

silviaNo Gravatar
November 7th, 2007