Hoy he vuelvo a ver a Harry. Últimamente le veo menos a menudo porque ya no voy andando al trabajo y el metro donde bajo no me pilla de camino por donde él suele estar.

Llevaba una sudadera deportiva que le quedaba muy bien y se lo he dicho. Él se ha partido de la risa.

Le he preguntado que si ha vuelto a estudiar castellano. Dice que está enfadado con el sistema. Que no puede seguir estudiando su carrera (es ingeniero) porque no tiene papeles. Y que cuando los tenga -dice que le quedan pocos meses para conseguirlos- podrá hacerlo. Pero que tendrá que saber mucho castellano. Se ha puesto triste porque dice que tardará mucho en volver al aula con todo el castellano que le queda por aprender.

Me he despedido y me ha pedido que me quedara más con él. Le he quitado el periódico que vende bromeando, diciendo que iba a ayudarle, y cuando se lo iba a ofrecer a una señora me lo ha quitado. Hubiera estado gracioso.

Cuando le he dado la espalda he pensado que sería bonito de dedicarle a Harry una sección en el blog. Si pulsáis ahí encontraréis otro artículo anterior y entenderéis un poco mejor quién es Harry, el hombre que saluda.