* Esta es la noticia que en agosto de 2006 publiqué en Canal Solidario sobre el proyecto Kolkata.

Coordinados por la ONGD Mundo Cooperante, convertirán las casas de acogida infantiles indias en un encuentro de culturas capaz de abrir nuevas perspectivas a los ojos de estos niños de escasas posibilidades sociales.

Querido diario: Han llenado sus mochilas de cepillos de dientes, pasta dentífrica, ropa para repartir y han marchado para Calcuta. Allí conocerán mejor la situación de exclusión que viven las hijas e hijos de las prostitutas de la ciudad, organizarán actividades sobre valores e interculturalidad… y nos lo contarán todo a través de su blog.

Se trata de 13 jóvenes españoles que, por tercer año consecutivo, dedican sus vacaciones al turismo responsable y el voluntariado.

Entre los días 1 y 17 de agosto, y coordinados por la ONGD Mundo Cooperante, convertirán los centros New Light –que son casas de acogida para los hijos de las trabajadoras sexuales del barrio de Kalighat– “en un encuentro de culturas y tradiciones capaz de abrir nuevas perspectivas a los ojos de estos niños de escasas posibilidades sociales”.

La diferencia con las ediciones anteriores de su proyecto es que este año relatarán su experiencia a través de una bitácora. Ya han comenzando, explicando los preparativos del viaje y la situación de los hijos e hijas de las prostitutas a los que irán destinadas las actividades que han diseñado:

En estos centros, los niños reciben educación, alimentación, asistencia médica y protección. Esto les permitirá, sobre todo a las niñas, poder salir, en el futuro, del barrio rojo, en lugar de tener que dedicarse a la prostitución como sus madres.

Les mueve la idea de que “la mayor de las enfermedades de nuestro planeta es la falta de comunicación entre los pueblos”. Por eso organizan una especie de carnaval llamado “La vuelta al mundo en 15 días”, en el que recorrerán tradiciones y raíces de varios países y diferentes continentes junto:

La intención es conseguir que los niños, que no han salido nunca mucho más allá de Calcuta y se han movido siempre en un ambiente de extrema pobreza, tengan una perspectiva global frente a otras culturas, países, etnias y costumbres que también comparten con ellos el mundo.

También su blog tiene un objetivo sensibilizador. Como señala Javier Pinto, uno de los coordinadores del viaje, quieren “establecer un puente de comunicación entre dos mundos coetáneos y, a la vez, desconocidos entre sí: acercar tradiciones, sentimientos y reconocernos iguales”.