Son unos 30 minutos de charla que dio ayer en la Casa de América de Madrid.

javier de lucas

Javier de Lucas, catedrático de la Universidad de Valencia:

  • Esta pregunta podría tener dos interpretaciones: calcular cómo cambiarían los resultados electorales y si esto supone un cambio necesario y justificado
  • Voy a hacer una analogía: ¿No creéis que es la misma pregunta que nos hacíamos cuando se decidía si los trabajadores -y no sólo los propietarios- deberían votar, los negros o si las mujeres deberían votar?
  • La respuesta es muy sencilla. Si votaran habría más y mejor democracia. Si me lo permiten decir así: simplemente habría democracia
  • Si queremos ser coherentes con el principio democrático de que todo aquel que está sujeto a la ley, tenga la posibilidad de participar en ella
  • Hablando del derecho a voto en la primera comunidad política -que son las ciudades o los municipios-, es decir, el derecho al sufragio municipal en elecciones como las que se van a celebrar en mayo, estamos hablando de un derecho básico que tienen los vecinos y los vecinos son aquellas personas inscritas en el padrón. (La ley hace una excepción con los extranjeros y no los incluye como vecinos.)
  • También podríamos darle una vuelta a la pregunta: ¿Qué efectos tiene que los inmigrantes no voten?
  • Habría que distinguir entre los que tienen voluntad de volver y los que tienen un proyecto de residencia estable.
  • Este reconocimiento puede ser forumlado en términos de exclusión política (aunque algunos la justifiquen).
  • ¿Está justificada esta exclusión? Para mí no. Es posible que en otro contexto histórico lo estuviera. Por ejemplo, en el 78, cuando se redactó la Constitución, el concepto era totalmente diferente. España no es un país de inmigración, sino de emigración. Así que los constituyentes tienen en cuenta establecer una cobertura de reconocimiento para los españoles que emigran. Protegen más a los propios nacionales, no a inmigrantes que no tienen una presencia tan masiva.
  • Artículo 13.2 de la Constitución en relación con el 23: el derecho al sufragio no está reconocido a extranjeros salvo mediante loq ue disponga una ley o un tratado condicionado por un principio de reciprocidad.
  • ¿Es razonable supeditar el derecho al voto al hecho de que otro Estado adopte una medida similar en relación con los nacionales?
  • Según el derecho institucional, los derechos fundamentales no pueden estar condicionados en su reconocimiento a la calidad del acuerdo entre dos Estados.
  • Los derechos dependen de la pertenencia a una comunidad e identidad nacional, es decir, de la vinculación entre ciudadanía y nación. Sin embargo, la mayor parte de los que discuten sobre ciudadanía y derechos reconocen que -en un mundo dominado por la realidad de la globalización, la transnacionalidad y la movilidad- el viejo modelo de estatal-nacional estático y cerrado carece de sentido y no se adecúa a realidades como als nuestras.
  • Es un obstáculo para la verdadera integración.
  • Para garantizar este derecho al voto de los migrantes hay dos vías: realizar tratados de reciprocidad o reformar la Constitución.
  • La vía de los tratados de reciprocidad no es la mejor vía porque convierten el reconocimiento de un derecho fundamental en un instrumento. Además, esa vía supondría situaciones de discriminación entre ciudadanos que viven situaciones similares pero que pertenecen a países con tratados de reciprocidad, sin ellos o incluso que huyen de dictaduras.
  • La reforma constitucional es la vía más coherente. Pero no es un horizonte alcanzable y esto es lamentable. Sin embargo, pienso que si no se apuesta por esto, no se cree realmente en el derecho al voto
  • [tags]voto inmigrante, derecho al voto, elecciones[/tags]

    1 comentario en “¿Qué pasaría si votasen los inmigrantes?”

    Suena interesante lo referido a los tratados de reciprocidad, sin embargo, ¿hasta que punto a un país desarrollado le importará que sus ciudadanos puedan votar para cambiar a un país en vías de?, cuando mediante el voto postal infieren en su propia nación (caso México).

    Considero que antes de caer en un discurso sobre los votos de los inmigrantes, situación con la que de primera mano no concuerdo, se deberían respetar los derechos básicos de los seres humanos. Tal vez, superado lo anterior, ya se podría pensar en como implementar sus derechos políticos.

    Lo que es una realidad, es el discurso doble sobre la democracia, me recuerda aquella frase… “justicia pero en los bueyes de mi compadre”…

    Saludos desde México, país donde la inmigración hacia el norte se ha incrementado considerablemente en los últimos años y que se le exige a Estados Unidos un trato humano con los “ilegales” pero a los que llegan del sur, se les trata peor que a los animales…

    Junio 12th, 2007