• Diversificar y equilibrar las fuentes de información. Es necesario contrastar las versiones institucionales, potenciar la voz de las propias de las minorías étnicas y tener especial cuidado en las informaciones referidas a los países de origen.
  • No hay que incluir el grupo étnico, el color de la piel, la nacionalidad, la religión o la cultura si no es estrictamente necesario para la comprensión global de la noticia.
  • Evitar las generalidades, los maniqueísmos y la simplificación de las informaciones. Los residentes extranjeros no comunitarios son tan poco homogéneos como los autóctonos.
  • No relacionar las noticias de inmigración con los delitos contra la salud o con la inseguridad.
  • Evitar crear inútilmente conflictos y dramatizarlos y potenciar la búsqueda de noticias positivas.
  • El uso del género gramatical masculino para referirse a grupos mixtos invisibiliza a las mujeres y sus aportaciones en los diferentes ámbitos de vida, simplificando y, en muchos casos, deformando la realidad.
  • Relativizar las cifras sobre inmigración contrastándolas con las de los países de nuestro entorno.
  • No utilizar expresiones (como avalancha, ilegal, desembarco masivo…) que dan una visión negativa y sesgada de la realidad.
  • No relacionar la inmigración con Islam ni con ninguna otra confesión religiosa.
  • Mantener una actitud de ignorancia y de humildad frente a la información, no dar cosas por supuestas.
  • Más y mejor en: Guías de estilo de Ekoos.org, Foro por la Integración, Mugak, XenoMedia.

    Mañana es el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.