Diversificar y equilibrar las fuentes de información. Es necesario contrastar las versiones institucionales, potenciar la voz de las propias de las minorías étnicas y tener especial cuidado en las informaciones referidas a los países de origen.
No hay que incluir el grupo étnico, el color de la piel, la nacionalidad, la religión o la cultura si no es estrictamente necesario para la comprensión global de la noticia.
Evitar las generalidades, los maniqueísmos y la simplificación de las informaciones. Los residentes extranjeros no comunitarios son tan poco homogéneos como los autóctonos.
No relacionar las noticias de inmigración con los delitos contra la salud o con la inseguridad.
Evitar crear inútilmente conflictos y dramatizarlos y potenciar la búsqueda de noticias positivas.
El uso del género gramatical masculino para referirse a grupos mixtos invisibiliza a las mujeres y sus aportaciones en los diferentes ámbitos de vida, simplificando y, en muchos casos, deformando la realidad.
Relativizar las cifras sobre inmigración contrastándolas con las de los países de nuestro entorno.
No utilizar expresiones (como avalancha, ilegal, desembarco masivo…) que dan una visión negativa y sesgada de la realidad.
No relacionar la inmigración con Islam ni con ninguna otra confesión religiosa.
Mantener una actitud de ignorancia y de humildad frente a la información, no dar cosas por supuestas.
Más y mejor en: Guías de estilo de Ekoos.org, Foro por la Integración, Mugak, XenoMedia.
Mañana es el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.