El último libro que hemos leído en el club de lectura es “Las razones de Jo” de Isabel Franc, una reinterpretación de “Mujercitas” de Louisa May Alcott.

Jo March se ha marchado de Concord a Nueva York. Allí descubre el cosmopolitismo, nuevas libertades y derechos, culturas que en el seno familiar no había podido conocer.

Emocionada, escribe a su enfermiza hermana Beth para describirle todo aquello que está viviendo. Mientras, Beth -quizá presagiando el destino al que le aboca su enfermedad y también resignándose a las limitaciones de su vida en Concord- lo ve todo oscuro.

Entoces Jo le escribe:

Ojalá pudiera traerte conmigo, Beth. Cuando vieras que el mundo puede ser diferente, dejarías de temerle.

Beth ve el mundo lleno de violencias, de hostilidades, de miedos y tristezas, y no es que no encuentre la libertad, es que ni se la imagina para ella.

En cambio, Jo ha tenido la capacidad de imaginarla y de marchar a buscarla. Eso es lo que le hace burlarse del mundo, enfrentarse a él. Sabe que no es único, que hay alternativas. Y la sola idea de que alguien se imagine otras posibilidades amenaza a ese mundo inhóspito que -ante esa imagen alternativa- se vuelve menos temible, menos poderoso, menos monstruoso.