En fin, nada nuevo bajo el sol. Nuestra blogosfera acabará siendo una réplica exacta de nuestra democracia: un grupo de poder cerrado y endogámico que se queda con todo el pastel, una mayoría que se da de hostias por cinco minutos de fama, y una minoría que contempla atónita como toda noble iniciativa se va irremediablemente al traste mientras el personal se dedica a relatarnos cinco lugares en los que me he comido un pepino.

Yo, mi, me, con mi blog

1 comentario en “Yo, mi, me, con mi blog”

Quizás tengas razón. Sólo quizás…
En realidad lo que juzgas, también lo haces tú. Expones lo que te motiva, lo que desde tu punto de vista es importante. Lo que crees que se debería hacer o razonar…

Lo que tú crees y piensas.

Es otro modo de decirlo, pero es igual. Hablas de ti, de lo tuyo de lo que haces, de lo que debería hacerse según tú…

No lo digo para molestar. Sólo es que a veces, hierve la sangre, lo sé… Se quiere cambiar el mundo, se necesitan compromisos y motivar de algún modo a que los demás también los asuman. Se hacen cosas y no comprendes que los demás tengan una actitud más pasiva…
Pero el transcurso del vivir, calma las formas. Comprenderás más, respetaras aún sin comprender. Tendrás más paciencia. (que no digo que tengas que cambiar, no es eso)
Te planteo otro punto de vista, eso es todo. Lo planteo, teniendo en cuenta que me gusta remover.

Un abrazo.

Aire
January 23rd, 2007