Charlando con Enrique Varela, creador de Tifloclub para redactar esta noticia:
En una entrevista a Diario Directo:
Charlando con Enrique Varela, creador de Tifloclub para redactar esta noticia:
En una entrevista a Diario Directo:
Conversación con Miguel.
Olga dice:
Ayer estaba viendo el zapping y había un tipo de estos graciosillos, de los de entrevistas con una mesa para él a la derecha y una butaca pal invitado. Formato gringo, vamos. Y le decía al actor que entrevistaba que se había encasillado en los papeles de homosexual, que siempre hace de lo mismo. Me pregunté si los actores que hacen de heterosexuales se encasillan en el papel de heterosexual.
Miguel dice:
Yo creo que Morgan Freeman está encasillado en el papel de negro.
Recuerdo que, antes de que Corrine y yo nos casáramos, en una de las reuniones que se celebraban en casa de tía Theodosia los jueves, conocí a un chiqoe que había estudiado en Harvard. Se llamaba Edward DuBoyce.
Tía Theodosia, como siempre, hablaba de sus aventuras en África y de la medalla que le había concedido el rey Leopoldo de Bélgica.
Ese joven era una persona muy nerviosa. Se le notaba en los ojos y en su manera de moverse. No podía estarse quieto.
Cuando tía Theodosia nos decía lo sorprendida y contenta que sintió al recibir la condecoración -reconocimiento de su ejemplar labor misionera en la Colonia real-, DuBoyce empezó a golpear el suelo con el pie, en un movimiento rápido e incontrolable.
Corrine y yo nos miramos alarmados. Era evidente que aquel hombre ya conocía la historia y no estaba dispuesto a escucharla por segunda vez.
Señora, dijo cuando la tía Theodosia terminó su relato y paseaba su famosa medalla por todo el salón, ¿es que no sabe que el rey Leopoldo les cortaba a los obreros que, en opinión de los capateces de sus plantaciones, no cumplían el cupo de caucho que se les fijaba?
En lugar de apreciar tanto esa medalla, señora, debería usted considerarla símbolo de su involuntaria complicidad con un déposta que explotó, tiranizó y aniquiló a miles y miles de africanos.
Todos nos quedamos mudos y helados, dijo Samuel. ¡Pobre tía Theodosia! Y es que, en cada uno de nosotros, existe el afán de que nos den una medalla por lo que hacemos. Que se reconozca nuestra labor.
Y, desde luego, los africanos no reparten medallas. Ni siquiera les importa que existan misioneros. (…) Debes pensar que los africanos no nos pidieron que fuésemos.
Fragmento de “El color púrpura” de Alice Walker. Editado un poco para recortar. Negritas mías.
El Don de María es, junto con el metro de Atocha, el refugio de indigentes más saturado de la ciudad. Regentado por la asociación católica Casa de los Pobres en el parque del Emir Mohamed I (Centro), cada noche acoge entre 180 y 200 personas, según datos municipales, pese a que estaba previsto para acoger a 80 o 100. Los propios albergados explican que el hacinamiento es tal que hay gente en los rincones, pasillos y escaleras.
Esta noticia es actual. Pero se publicó hace tres años. Os animo a acercaros a este refugio, a visitarlo por dentro y observar su vida durante cinco o diez minutos. Luego me contáis.
Vía Indigencia.
Cartel que alguien ha colgado por el barrio.
Reza:
Busca las diferencias
Solución: Sólo hay una. La de una persona respetuosa con los demás ciudadanos.
Periodismo es una de esas palabra como autoescuela u homófobo que, si nos ceñimos a la etimología para darles significado, confunden.
Autoescuela vendría a significar algo parecido a autodidactismo. Homófobo, como apunta Miguel, significaría miedo al hombre o miedo al igual. (Qué interesante eso de miedo al igual. Me lo apunto.) Aunque realmente, en este caso, homo es un apóccope de homosexual.
Periodismo o periódico implica periodicidad. Es un término que siempre me ha parecido muy impreciso porque, aunque la información se propone con una frecuencia (semanal, diaria, quincenal, mensual), probablemente lo lógico sería haber bautizado a esta profesión con una palabra relacionada con la información, que se supone es el centro.
Si nos ceñimos a la raíz, periodismo también son la regla, las fases lunares, la recogida de la aceituna o el metro.
Miguel también me indica que peor lo tienen en otros países, donde se habla de journalism. Es decir, el vocablo sólo hace referencia a una periodicidad diaria.