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Periodismo

El truco de la pregunta amañada

Uno de los casos en el que se utilizó el truco de las preguntas amañanadas de manera más flagrante ocurrió en la época en que por los periódicos de ámbito nacional corría el rumor de que el príncipe Eduardo era gay.

Un periodista del Daily Mirror lo persiguió hasta Nueva York y, en un acto público, le dirigió a voz en grito la pregunta: “¿Es usted gay?”.

Y el príncipe tuvo la ingenuidad de responder “no”, con lo que al día siguiente en la primera página del Mirror se veía el siguiente titular gigantesco: “No soy gay, afirma Eduardo”.

Los lectores se quedaron con la impresión de que Eduardo ciertamente era gay y estaba haciendo lo imposible por negarlo.

David Randall en “Periodista Universal”.

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