27 Septiembre 2006 sección:
Escaparate personal por: Olga
Silvia (pañuelo azul) nos invitó a Neyda (pañuelo rojo) y a mí (sorbiendo pajita imaginaria) a Barcelona para vivir las fiestas de La Mercè.
Silvia es otra de las redactoras de Canal Solidario, pero en la sede de Barcelona, y Neyda trabaja en la mina de Haces Falta.
Una de las cosas más chulas que hicimos fue ir a los correfocs. Son por la noche. En ellos, muchos grupos de personas se disfrazan de diablos y disparan con unas picas unas bengalas que van rociando al personal con chispas.
Tú tienes que bailar bajo el fuego, saltar, gritar, reírte y salir huyendo. Ah, y hay que ir bien preparada para la guerra: cubrir el pelo y la mayor parte del cuerpo con tela, si es posible húmeda, para no quemarte.
Además de diablos, también hay monstruos que disparan fueguito. La calle está tan oscura y llena de humo y pólvora que lo que vienes a ver tú es esto.
Lo único cultural-turístico-monumento que vimos fueron esta gárgola…
… y la pared de esta iglesia, que según cuenta la Silvia, se acuerda aún de los fusilamientos franquistas.
Fuimos a ver los castellers, que alguna vez había visto en la tele. Realmente es emocionante y la Silvia es adicta a ellos.
Como tradición me gusta porque está basada en la confianza, la fuerza y la unión.
Sólo que es un poco peligroso. Hace unos meses se mató una niña de las que copan las torres y por eso ahora llevan casco.
Había taaanta gente…
Un par de torres se cayeron. Aquí tenéis el momento congelado de una de las caídas.
Como presentí que iba a ser un poco peliagudo, a muchas de nuestras salidas no llevé la cámara. Por eso no tengo imágenes ni de los correfocs, ni de la familia rusa tomando el chino donde cenamos, ni de la crisis aeronáutica de Orlando y Neyda, ni de los fuegos artificiales en Montjuïc, ni del regreso de Mamen y yo al Bambi 2… y -por supuesto- tampoco del mercadona.
Conclusión: muy grande o, como diría la gran Silvia, ¡qué estupeeendo!